Actividades económicas alternativas
La mayoría de los que pasáis por aquí sabéis que me dedico a la construcción, así que no voy a entrar en más detalles, que ya he os he aburrido lo suficiente con mis lamentaciones. Esta semana terminaremos mi último edificio, un bloque de ocho viviendas, entre 65 y 120 metros cuadrados en pleno centro de Vetera, quizá una de las mejores esquinas de la villa.
La propiedad tiene prisa por terminar, así que las visitas de obra quincenales son diarias, que si "ponme toda la gente que necesites hasta la hora que sea, pero las barandillas las quiero montadas mañana a las diez", o"de aquí no se mueve ni Dios hasta que el revestimiento de madera del vestíbulo esté colocado, que mañana a las nueve vienen a poner las luces", cuando hace apenas dos años me la hubiese tenido que cortar antes de soñar con pronunciar estas frases, que con la piel tan sensible que gastaban entonces industriales y operarios del mundillo probable habría sido que me hubieran dejando más colgado que un chorizo en ese mismo instante para irse a la obra de al lado donde no les exigían tanto y tenían el viernes libre y el lunes se lo tomaban. Nada que ver con el aire que se respira estos días, con miradas de soslayo diciendo "y después de esto, ¿qué?", y yo me encojo de hombros, pues sé tanto como ellos y me temo lo peor.
Ya nos hicimos fotos cuando desmontamos la grúa como si hubiésemos abatido el último mamut, porque me barrunto que pasará tanto tiempo antes de hacerse nuevos bloques residenciales que la gente acabará creyendo que la vivienda es una formación geológica natural, pues los habrán visto desde siempre.
Si alguien cree que el cotilleo es patrimonio femenino, debería poner una cámara oculta en una obra y se desengañaría de inmediato. Hoy mismo, mientras comprobaba que el enyesado de la planta baja está ya casi concluido y que podrá entregarse el local a su propietario mañana mismo, Jorge, el encargado, iba poniéndome al día de todos las últimas noticias, que si la mujer de uno de los bolivianos lo ha dejado y esté escondida en casa del otro boliviano, que si el ruso del pladur se ha liado con la mujer de ese que hace dos semanas que no viene, que está de baja por depresión... o su última obsesión, el ayudante del carpintero, un chico de unos 20 años:
-Que sí, hombre que sí, que te juro que es gayufo, que el viernes se agachó y le vi el tanga.
-¿Y a ti qué más te da? Hace su trabajo, ¿verdad? Pues lo que sea o deje de ser es cosa suya.
-Sí, claro, como tú no tienes que trabajar con él, te da igual. Si estuvieses todo el día en la obra, estarías como yo: me da muy mal rollo quedarme sólo con él...
-Vamos a ver, Jorge, ¿has mirado bien al chico? Me saca una cabeza y a ti dos y media, por no hablar de las espaldas que gasta... ¿Crees que tendría algún tipo de interés en un par de albondiguillas como tú y como yo? Tú, además, medio calvo... Porque si el chico es gay, venir a trabajar y encontrarse a Paco el yesero, a los machu pichu, a Jacinto y su cuadrilla de instaladores, o los soldadores de Remigio...tiene que resultarle sexualmente tan deprimente como cuando yo estaba en la escuela de arquitectura, que de mis compañeras de clase, la que no era fea, era muy fea.
No muy convencido estaba Jorge con mis argumentos, rezongándome algo sobre la diferencia metafísica entre un gay y un gayufo, cuando Paco asomó su faria desde el andamio. Paco es tan arquetípico que su foto debería salir en la palabra 'yesero' en todos los diccionarios: edad indefinida entre los cuarenta y los setenta, de sempiterna tagarnina, Cayenne en la puerta y carnet VIP de varios clubs de carretara en la cartera.
-¡Paco! ¿Cómo va el jardín? -le apostrofó Jorge
-Ahí está, creciendo la cosa... Quién me iba a decir que a mi edad estaría con estas cosas...
-Tú tranquilo, hombre, ahora la cuestión será vender.
-Eso mismo le digo yo a mi niño, "Paquito, que esto no lo vendes tú en un puesto en el mercao los sábados, que esto se hará de otra manera, que lo de venderlo como orégano estará mu visto ya."
-¿Estabais hablando de lo que yo creo? -he preguntado a Jorge con un hilo de voz cuando Paco ha vuelto a sus labores...
-Paquito se ha quedado sin curro y sin un puto duro y se ha vuelto a casa de sus viejos; en el sótano se ha montado una plantación de maría. Oye, pero que cosa de verse, nada de cuatro macetas cutres en la balcón, sin con sus lámparas de ultravioleta, y su riego por goteo y toda la hostia, que parece el jardín de un profesional...
-Sí, el jardín de la alegría

-Lo que yo te diga, que igual les saca hasta tres cosechas por planta...
-¿Qué pasa aquí? ¿nos hemos vuelto locos? No quiero volver a oír hablar de este tema, ni quiero saber dónde viven ese par de hortelanos. ¿No sabes que todo esto es ilegal?
-Sí, bueno, también es ilegal robar y mira el Millet cómo se ríe...
-Supongo que Millet tiene mejores amigos que Paquito. Y yú deberías tener cuidado, que no creo que a tu novia le haga ninguna ilusión saber que eres un experto en el ciclo reproductor del cannabis. ¿Que no se va a enterar? ¿Y cómo te has enterado tú de lo del boliviano, el ruso y no sé qué más? Aquí si una cosa no sabéis tener es la boca cerrada...
-¡Hostia, hostia, hostia! Que Paquito conoce a un hermano de mi novia... ¡Paco! ¡Oye, dile a tu hijo que ni una palabra a nadie de que yo le monté el gota a gota, que me cortan los huevos!... gracias por avisarme, Theo.
-Lo has resuelto muy elegante y discretamente. Seguro que ya nadie sabe nada...






Este es mi primer blog, así que espero indulgencia y agradeceré cualquier ayuda o consejo. Tengo poco más de 30 años y, como dice Gil de Biedma, "Tu gesto casual y tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de 30 años" Historia, literatura, arte, política... son mis pasiones. Respeto casi todas las opiniones y a todas las personas, y aunque mi prosa sea áspera a veces, es muy difícil enfadarme. Miento, nada me saca más de mis casillas que la estupidez y la mala educación.

marionetas dijo
caray.. theo,
al principio te iba a contar sobre mis "penas".. respecto de los problemas que la "construcción" atraviesa en estos últimos meses.. por lo menos, a opinar sobre ello.. (yo soy,/era.. encofrador, pero.. ojo!! a la antigua.. con sopandas y gavirones.. no con "mecanos" para levantar plantas a saco.. hasta que un acidente de moto.. hace yá casi tres lustros me impidió caminar con soltura por los zunchos o las riostras)...
sin embargo, este nuevo giro que le has dado al relato.. se parece más a uno de los míos.. por lo menos a uno de los míos del anterior blog...
mucho cuidado con lo que hacen.. (con lo que fuman), tus operarios.. aparte de los "bajos rendimientos"... la peligrosidad en andamios y embestídas se multiplíca por miles...
"améno" post.. para una tarde de lunes..
te dejo... voy a descansar un poco, que esta semana voy de noches en la fábrica..
un saludo y suerte con las ventas..
posdata:
la película.. (a pesar de no haberla vísto), tiene un tema muy recurrente en estos tiempos.
26 Octubre 2009 | 06:00 PM