Por primera vez en mi vida, he coincidido con futboleros en el análisis de una noticia, pero desde puntos de partida completamente distintos; en biología, una situación análoga se denomina convergencia evolutiva. Ellos, movidos por algo parecido a la indignación por la competencia desleal, y yo empujado por un escándalo en el que, lo confieso, no hay que descartar ánimos antifutboleros. Nos preguntábamos cómo una entidad, llámese ahora Real Madrid como podría llamarse Barça o Vetera FC, con una deuda de más de 400 millones de euors podía gastarse más de 160 en contratar a dos jugadores, nóminas aparte. Finalmente, la incógnita fue despejada ayer: el Banco de Santander y Caja Madrid prestaron más de 75 millones cada uno al ser superior. Y, por cierto, Caja Madrid los presta con dos años de carencia, es decir, que hasta la temporada 2011-2012 no tendrán que empezar a abonar nada. Eso por no mencionar el interés preferencial de euríbor +2 puntos..

La respuesta de la Minstra de Economía y Segunda Vicepresidenta del Gobierno, Elena Salgado, fue sutil y elegante, pero contundente: se mostró sorprendida, aunque no escandalizada, pues no se había cometido ninguna irregularidad, pero recordó a bancos y cajas que si ya tienen liquidez que lo noten también pymes y familias.

Ahí habría quedado todo de no haber concurrido una serie de circunstancias y declaraciones que me han hinchado tanto la la vena de la sien que temí por un momento que tuvieran que hospitalizarme por un aneurisma. El camino de la desvergüenza lo abrió ayer Jorge Valdano, detentador de no sé qué canongía en el coro angelical del dios Florentino, al replicar a los escandalizados que el fichaje en realidad era un acto de responsabilidad social reactivando la economía:

Dentro de una crisis como la que se está viviendo estos precios producen un enorme impacto, pero basta con abrir cualquier periódico económico para encontrarnos con recomendaciones de que las empresas tienen que ivertir, intentar activar la economía. Exactamente eso es lo que está haciendo el Real Madrid.

Probablemente el tipo pretenderá que concedan al equipo el Nobel de la Paz. Aún no había recuperado mi pulso su ritmo habitual tras el cabreo de leer el cinismo y la desfachatez del tiparraco ese -y la indignación de saber que no hubo un Mountazer al-Zaïdi local que le endilgase un zapatazo en toda la jeta- cuando me desayuno esta mañana con el responsable último del desaguisado declarando ignorantes a quienes definan esos fichajes como inmorales en tiempo de crisis. La verdad, ya sólo me faltaba que me insulten. Por cierto, me enteraba esta mañana cuando el croissant se me había atragantado de que Ronaldo, Kaká, Messi, Forlán y compañía pagan menos impuestos por sus nóminas millonarias que cualquier ciudadano honrado español, un 24% frente a un 43% que tributa cualquier ciudadano que gane más de 53.407euros al año. ¿El motivo? Se benefician de una ley del PP que se promulgó, en teoría, para facilitar la contratación de científicos y que en la práctica sólo ha servido para fichajes galácticos.

La obra que estamos acabando está sufriendo retrasos inesperados, pero no sorprendentes. Algunas fábricas, por haberles sido rescindida por los bancos la línea de crédito, ya no producen nada, sólo venden lo que les queda en stock, y ha habido que cambiar algunos diseños, algunos acabados... Es el caso, por ejemplo, de los muebles de baño, cuyos acabados en wengé están ahora descatalogados y que nos han obligado a cambiar los colores de las puertas, con el considerable retraso de una fábrica que funciona al 25%. Alguno de los industriales contratados no se ha presentado, pues la misma decisión unilateral de anular o dejar en la mínima expresión sus líneas de crédito no les permite hacer frente a sus responsabilidades contractuales y se han visto obligados a cerrar.

Dicen que tienes un problema si le debes un millón al banco, pero que, si le debes mil, el problema lo tiene el banco, y es bien cierto. Me gustaría ver la cara que se les ha quedado a estos pequeños y medianos empresarios, al día con Hacienda y la Seguridad Social, al día siempre con sus créditos y sus responsabilidades, cuando han visto que el mismo banco que les dice que no tiene dinero para prestar le suelta 75 millones de euros a una entidad con un agujero de otros 400. Me gustaría ver su cara, aunque, ¡vaya usted a saber!, igual está encantadísimo de que no sé quién y no sé cuál jueguen no sé dónde aunque su empresa se esté yendo por el desagüe. Todo lo surrealista es posible en un país donde 60.000 sevillanos se manifiestan no por el paro o exigiendo la reforma agraria, sino para que algún otro impresentable se largue de quién sabe qué equipo.

Pero quizá haya empresarios a los que estos grandes fichajes no les resuelvan ningún problema real y les indignen. Les indignen porque ellos, honrados y cumplidores, están al borde del colapso por la falta de liquidez de bancos y cajas que hacen cola para rendir pleitesía y bañar en euros a los equipos de fútbol. Quizá estos empresarios que acusen de agravio comparativo, de escándalo financiero el préstamo mil veces superior a la línea de crédito cuya renovación solicitaban y les fue denegada por Caja Madrid o por el Santander o por la Caixa si esta le presta al Barça el dinero para no contratar a no sé quién... quizá ellos puedan reunirse, agenciarse unas cuantas latas de queroseno y empezar a quemar sucursales y sedes centrales. Parafraseando a Valdano, podrán decir que destruir para reconstruir es una forma de reactivar la economía, que se lo pregunten a los amigos de Bush en Irak. Y esto no es terrorismo, es justamente lo contrario: guerra contra el terrorismo financiero; todo empresario y autónomo que decidiera tomar esa decisión tendría desde aquí una tribuna abierta. Porque el crimen sería quedarnos de brazos cruzados cuando ni el Estado ni la Justicia funcionan, pues nuestro silencio e inacción sería aceptar sin rechistar que nos unzan el yugo.