Hace una semana acabé Los hombres que no amaban a las mujeres, el primer volumen de la trilogía Millenium, del sueco Stieg Larsson. Si uso este libro como introducción no es porque vaya a hacer una reseña, pues me reservaré mi opinión hasta leerme el conjunto, sino por una reflexión que hace uno de los protagonistas, Mikael Blomkvist, acerca de la prensa económica de su país. Según él, son unos traidores a su profesión, pues en lugar de investigar se dedican a ser meros voceros de las compañías, escribiendo artículos sin más información que la facilitada por industriales y financieros. Bien, pues eso mismo que Blomkvist reprocha a los periodistas económicos suecos se puede extender a los periodistas de TODOS los campos españoles y, en especial, a los deportivos. Estos ya ni son periodistas, son hagiógrafos.

La segunda venida del Mesías Florentino Pérez está colmando de sobraas todas las espectativas escatológicas de su parroquia, como ya predijeron sus profetas, y a golpe de talonario se está contratando a jugadores reiterativamente definidos cada uno de ellos como "el mejor del mundo". Un país que tuvo dos conciudadanos con el título de "el primer español astronauta" puede perfectamente tener un equipo formado por once jugadores, cada uno de los cuales sea "el mejor jugador del mundo", pues el rigor hace tiempo que ni se practica ni se exige en esta sociedad aborregada hasta extremos que siguen sorprendiéndome pese a lo descreído que me han vuelto.

El coste del traspaso ha sido estratosférico; los contratos de los jugadores, de nueve millones de euros netos al año, no sé cómo definirlos, entre el despropósito y la ofensa. Ya sé que mi trabajo -sólo soy un simple arquitecto- no cumple la labor social de embrutecer y adormecer a la población, y que por eso no merezco ingresos de rajá; es más, por ser autor de un blog en el que se practica la funesta manía de pensar es probable que se me grave con un impuesto nuevo o que se me imponga una multa. Todo eso ya lo sé, pero si el mismo día en que medio país anda con la boca llena de millones y millones a mí me ofrecen cinco años de contrato como arquitecto de una empresa española en Shangai por 1500 euros brutos al mes, lo más normal es que acabe un poco quemado. Ni siquiera un médico está mejor pagado, pues con la morterada que cualquiera de esos tuercebotas se embolsará cada año se pagaria entre 200 y 300 neurocirujanos anualmente. Pero supongo que el país necesita más futbolistas que neurocirujanos.

Hace una semana que no puedo encender la televisión ni abrir un sólo periódico, pues la cara de todos ellos abre titulares, copa páginas centrales... ¿qué necesidad tengo yo de saber nada de todo ello? ¿Por qué no me dejan en paz? ¿Es que no hay programas específicos de deportes? ¿Por qué tienen que colonizar también las noticias con esta mamarrachada? Y que no me venga ningún iluminado a decir que son asuntos de interés público, porque a la gente le acaba interesando cualquier cosa que les vomiten los mercenarios a sueldo que se titulan periodistas, ensuciando una profesión digna. A la gente le interesa más saber si Belén Esteban se ha liado con el cuñado de la portera que la prescripción de los delitos de corrupción de los políticos. Pocos síntomas me parecen más significativos del grado de patología que padece nuestra sociedad.

Nadie, ni periodistas ni 'opinión pública' se pregunta de dónde ha salido el dinero para pagar esa locura. Ya no me voy a meter ni siquiera en la inmoralidad que supone pagar esos derechos y esas nóminas en los tiempos de inclemencia que padecemos, pues ya sabemos que el capital no tiene moral ni ética, pero al menos podría haber tenido algo de elegancia. Pues ni eso. Y ningún periodista ha dicho nada sobre la desvergüenza de alardear de chequera floja cuando medio país esta al borde del colapso y los comedores sociales no dan a basto para alimentar a clase media hiperendeudada.

¿De dónde ha salido el dinero para pagar los traspasos? Dicen los periódicos que han sido una serie de préstamos y avales... ¿Qué bancos han prestado ese dinero? ¿Los mismos que han cortado las líneas de crédito de las empresas y autónomos, llevando a muchas al cierre? ¿Los mismos que no conceden hipotecas y que están bloqueando las ayudas ICO? ¿Esos bancos? Ya hace un año que se corrían rumores de que Botín financiaba con 70 millones de euros el fichaje de Ronaldo, y el banco no se preocupó en desmentirlo. Como ciudadano, exijo saber quién ha colaborado con esa locura y desmesura, porque no quiero tener nada que ver con una entidad o varias que consideren más importante agenciarse un balón de oro que dar un balón de oxígeno a la sociedad que los enriqueció.

Si no somos capaces de preguntarnos nada de todo esto, si nos da igual, si nos importa un bledo que el aval de la operación esconda negociaciones sedretas para otro pelotazo urbanístico bajo el paraguas de Aguirre y Gallardón... nos merecemos todo lo que nos pase, y todo será poco. Si no podemos dar un golpe en la mesa y exigir que dejen de reírse de nosotros, faltará poco para que nos unzan un arado, pues no somos sino bueyes, toros castrados.