Un día Brahms
Hace unos años, en un grupo de amigos y conocidos nos enviaban unos larguísimos tests (algunos de más de 200 preguntas) 'para conocernos mejor', aunque nunca he entendido muy bien en qué me ayuda a conocer mejor a una persona saber si prefiere McDonalds o Burger King, sobre todo cuando no le das la opción 'chuletón de buey en asador vasco', por ejemplo. Evidentemente, al final pasaba que estos tests se repetían más que el gazpacho, y uno intentaba que sus respuestas fueran lo más ingeniosas posibles, para acabar realmente fatigado. Eso pasó a la historia, Gott sei Dank, pero en el universo blog ha tomado el relevo una nueva forma, el llamado meme, término tomado, pero no sé si entendido, de Richard Dawkins, El gen egoísta (1976) y para cuya definición en la teoría de la comunicación remito a Jordi Cortés Morató, Introducción general a la teoría de memes, texto del que se ha nutrido el correspondiente artículo de Wikipedia con un simple corta y pega.
Ignorante yo del universo blog y de la teoría de los memes, creí que esos post en cadena así llamados era una especie de lavadero público donde cada uno iba contando sus intimidades, cuando lo constituye el meme no es tanto el contenido como la capacidad de replicarse en la red, de ser respondido por otro meme del mismo tipo en otro blog. Que a la pregunta "¿qué canción serías?" yo responda "Una noche en el monte pelado" es menos importante que diecisiete de mis lectores hagan el meme.
¿A qué viene todo esto? A que hace unos días me enviaron uno de estos memes por el facebook sobre una especie de identificación cultural: "Si fueras un libro, si fueras una canción, si fueras una película..." Uno puede responder de dos maneras a esa pregunta, o bien entendiéndola como cuál es su canción, libro o película favoritos o bien identificando su vida en uno de ellos. Puede que El Quijote sea mi libro favorito, pero mi vida es más como... ¡caramba, qué coincidencia! ¿He dicho dos? En realidad, hay una tercera manera de responder, que es la que yo usé: pasar del tema.
Cada momento, cada día, tiene su música para mí, y el libro que hoy me parece magnífico posiblemente lo dejara por imposible hace un año, y posiblemente ocurra lo mismo con una película, que no siempre tiene uno el estómago para liebre royal y tomarse de postre a Dreyer,

Vampyr, 1932. Imagen de Theartwolf.com
sino que el cuerpo nos pide a veces una hamburguesa con patatas para ver Demolition man. Pues hoy es un día Brahms; gris, algo más fresco que ayer, con augurio cierto de lluvia -es miércoles, toca colada: inevitablemente, tenía que llover-, desde que me he despertado (desde que Kuragin me ha despertado saltando sobre mi estómago) necesitaba al hamburgués, y ya me han acompañado las danzas húngaras desde el té y el croissant hasta maldecir la mala costumbre de torder el día desde el principio por leer la prensa. A veces me pregunto si no sería más saludable para los pacientes espectadores que el debate sobre el Estado de la Nación no se hiciera más en el Congreso de los Diputados, sino en una piscina de barro o un circo romano... no notaríamos la diferencia, salvo que no habría duda sobre quién ha ganado o perdido el 'debate'.
Mientras escribo esto, Wilhelm Furtwängler me acompaña con la Cuarta Sinfonía de Brahms, en su interpretación magistral de Londres, 1948
Y espero ansioso la tercera, que mi ordenador me castiga con el orden aleatorio de las narices. Tal vez mañana sea Rhapsody, o Wolkenstein, o Brel, pero hoy es Brahms,; no podría responder jamás a la pregunta "¿qué canción eres?", pues hoy es Brahms y yo soy su tercera sinfonía,
pero mañana no sé quién seré. Porque no sé vosotros, pero a mí me es imposible sintetizar mi vida en una única canción, libro, película o comida. Posiblemente porque no puedo abstrerme de mi propia vida, verla con perspectiva, aunque sin duda uno que me conozca poco tardaría dos segundos en definirme como "La cabalgata de las Walkirias", La casa de los espíritus, El manantial o esturión ahumado, por decir algo. Y quizá este podría ser un juego divertido, no tanto qué película, libro, canción o personaje soy sino quién creéis que soy.
¿Os animáis?








Este es mi primer blog, así que espero indulgencia y agradeceré cualquier ayuda o consejo. Tengo poco más de 30 años y, como dice Gil de Biedma, "Tu gesto casual y tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de 30 años" Historia, literatura, arte, política... son mis pasiones. Respeto casi todas las opiniones y a todas las personas, y aunque mi prosa sea áspera a veces, es muy difícil enfadarme. Miento, nada me saca más de mis casillas que la estupidez y la mala educación.

Ivy dijo
Yo me animo!
Nose si todos los días, pero seguro que mas que alguna noche, sentado en el sofá, leyendo un libro, fumando un habano, leyendo un libro y acariciando a Kuragin...
Tu serías esto:
http://www.youtube.com/watch?v=fXcjIDiunFY
13 Mayo 2009 | 01:53 PM