Hace más de ocho años que mi hermana, Luthien, va dando tumbos por el mundo, usando Edimburgo como piso franco al que volver. El último lugar, una zona minera boliviana cuyas óptimas condiciones de seguridad, higiene y confort se pueden apreciar en la foto que ella me envió.

Más de ocho años en Edimburgo y mis dragones no la habían ido a ver jamás hasta el 2007, cuando casi les obligó comprándoles el billete. Y es que Ancalagón era más que reacio, pues vocinglero y echado p'alante como es él, se siente cohibido en un lugar donde no puede ejercer su facundia por desconocer el idioma ni es el rey del mambo.
-Si me pierdo, que me busquen en Biluba.
Finalmente, ¡qué remedio!, fueron a Escocia y se debieron hallar a gusto, pues desde entonces viajan a Hibernia dos o tres veces al año, para desesperación de Luthien, que en mala hora les reprochara que toda la familia de Jacques, su novio, les había visitado, incluso un tío abuelo, y sus propios padres no. Tan asiduos se han vuelto que encontraron estrecho el piso de mi hermana: -Deberías buscarte una casa más grande, con una habitación más, por lo menos, para cuando vengamos a visitarte.
Me tranquiliza saber que mi piso no es el único que no cumple con sus requisitos de establecimiento, y que Smaug en Edimburgo hace lo mismo que en Vetera, convertirse en API aficionada y escudriñar todos los alquileres en busca del piso adecuado. Porque la única palabra que conoce en inglés es rent.
Ancalagón, en cambio, es un comprador compulsivo, pero el perímetro de su cintura le obliga en España a quedarse con lo que hay, no con lo que quiere, pues sigue empeñado en no precisar los servicios de tiendas de tallas especiales. La primera vez que entró en una tienda escocesa y vio que su talla estaba en stock, incluso mayores las había, se le iluminó la cara como a un Gusiluz; además, todo rebajado... Sólo dos son los motivos por los que se le ilumna la cara: cuando se le ocurre un disparate y cuando encuentra ropa de marca rebajada. Casi hubo que llamar a los Scots Grey para sacarlo de allí y contratar porteadores para acarrear todas sus bolsas. Desde ese aciago día, las dos o tres veces al año que van a Edimburgo ya no se molesta en hacer maleta alguna, pues lo comprará todo al llegar:
-Yo voy a Escocia a comprar ropa- afirma a mis tíos, y mi hermana yo sospechamos que en el chiste la parte de broma es muy pequeña.
Si Smaug se ha aprendido el mercado inmobiliario escocés mejor que un analista, Ancalagón, superadas las primeras suspicacias de creer que, por no entenderles, todos hablaban de él, puede trazar una ruta de pubs digna del Lonely Planet, y ya pide su cerveza -a black pint, please-, de un tirón y sin ruborizarse. Eso y thanks es todo el inglés que ha aprendido, pues después de varios viajes todavía sigue preguntándose como Heinrich Böll, Diario irlandés, por quién ese señor Iamsorry del que todos hablan. Lo que no acaba de llevar bien es no poder acompañar su pinta con la tagarnina maloliente que queremos declarar Luthien y yo 'arma de destrucción masiva'.
-Estos ingleses no tienen ni idea. ¿Cómo no se va a poder fumar en un pub?
-No puedes fumar en ningún lugar público -explica por enésima vez mi hermana-. Ni siquiera en la señal de la parada de un bus. Y no les llames ingleses, que son escoces.
-¡Si no me entienden!
Según Luthien, este diálogo es el Día de la Marmota de todas las visitas, excepto la alegre despreocupación de las capacidades lingüísticas del prójimo, pues dos cosas ha aprendido de estos viajes: que hay más españoles fuera que dentro y que conviene algo de de prudencia, ponerle sordina a su verborrea.
El lunes, mis dragones volvieron a Escocia, ocho días de visita de primavera. Antes, pasaron por mi casa, no porque tuvieran ganas de verme, sino para que les vigile al nieto, el malcriado yorkshire; a la vuelta del trabajo, me encontré a Kuragin enseñoreado de la cama del perro y al nieto, escondido bajo la cama.

No son ni Kuragin ni el nieto, pero la proporción se parece. Tres veces al día me llaman, no porque quieran hablar conmigo, que a duras penas tenemos novedades para cubrir dos llamadas semanales, sino por saber cómo anda su nieto, si come bien o si los echa en falta.
Ayer me explicaban que han coincidido con los padres y un hermano de Jacques en el apartamento nuevo -Luthien, insensata, no atendió mis consejos de hermano mayor, acabó cediendo y buscó un piso mayor para acomodar okupas-, y que eso parece un campamento gitano, cosa de la que no me cabe ninguna duda conociendo el caos en el que mi hermana y Jacques vivaquean.
-Muy majos, los padres de Jacques. Muy simpáticos y muy divertidos -me contaba Smaug, y yo pensando en la ardua labor de intérprete de Lúthien y su novio, pues de los cinco idiomas que entre las dos parejas de consuegors manejan no hay ninguno en común-. De hecho, hemos quedado para ir este verano nosotros a Francia y que después vengan ellos a Biluba.
-Smaug, este verano Luthien y Jacques van a Bolivia...
-Ya lo sé. Pero no los necesitamos para nada.
-Pero, ¿cómo diablos os vais a entender?
-Yo aún me acuerdo del francés del colegio y puedo hablarlo un poco.
-Smaug, cuando tú lo estudiaste, aún se llamaba 'galo'. Y te aseguro que hablar conviertiendo en agudas todas las palabras no es 'hablar francés'.
-Me pregunto a quién has salido tú, tan poco aventurero. A tu padre no, desde luego, y a mi familia tampoco. Si por ti fuera, aún viviríamos en cuevas.


¡Ay Theo!, verás. Es que como mis hijos son tan mayores ya, me veo más reflejada en esos padres que en tí o tu hermana. Quiero decir que me gustaría saber cómo me ven ellos de verdad, me apenaría mucho haber hecho mal las cosas y no ser consciente de ello. Esta semana he leído otro post desgarrador refiriéndose a sus progenitores.
Por otra parte, siempre me impresiona también que dos hijos criados y educados en la misma casa puedan ser tan opuestos. Exactamente igual que los mios.
Un abrazo
Yo es que no me imagino a mis padres cuasi octogenarios saliendo del pueblo para visitarme, no lo hicieron cuando estaba a unos 300 Km... como para volar a los extranjeros.
Lo que sí me imagino es a tu hermana con los padres de inquilinos y se me instala una sonrisa en la cara. Me veo en la misma situación y se me ponen los pelos como escarpias.
Theo qué añoranza generan estos posteos tuyos acerca de tus padres.
Honestamente Ancalagón ya es un favorito después de casi dos meses de haber encontrado este espacio.
¡Gracias por la sonrisa!
Cariños y que disfrutes el puente!!!!!!!!!!!
Otro mas y van...
Me ENCANTAN estos post.
Ya no es suficiente con leerlos en el desayuno, ahora los criticamos con las chicas.
Theo, lamento decirte que si has denominado invasión de dragones a la visita de tus padres, la quirúrgica forma en que deshilvanamos tus escritos todas las noches con las chicas podría compararse a las horas precedesoras a la invasión de Normandía.
Para seguir con la costumbre, MUCHÍSIMAS GRACIAS.
Apoyo la moción de Mayye, Ancalagón es un encanto!!!
Y por cierto: pregunta de curiosa... ¿Qué le respondiste a tu madre cuando dijo "A quién habrás salido tu"? Me muero por saber la respuesta!!!
Ah, un detalle más.
Creo que jamás he abierto tantos links a wikipedia desde que empecé a leerte.
Y eso que soy franca asidua de ese sitio.
Que no se diga de vos "Nunca ha utilizado una palabra que pueda enviar a un lector al diccionario" (Faulkner sobre Hemingway)
Saludos querido Theo!!
Ivy
Y a mí que me parece leyendo entre líneas que en tus divertidos post sobre Smaug y Ancalagón hay mucho más cariño del que a simple vista parece...
Ahora que mi dragona particular (Aunque en mi caso es más bien súcubo) ha regresado por las siguientes tres estaciones a su verde campiña leonesa, no descubro en mí esas ganas de hablar de ella jocosamente, con la picardía del chascarrillo cargado de complicidad y empatía. No las descubro, no, y me gustaría, te envidio sanamente por ello (Y por más cosas que tú sabes)
¿Un Cardhu, a la salud de la vieja Escocia?
¿Por qué será que cada vez que una madre habla, sentencia?
Besos!
ISABEL,
Es más divertido y fácil bromear sobre las cosas que nos molestan o nos chocan que sobre las que queremos... No creo que tú hayas hecho nada mal en la educación de tus hijos, que seguro que es magnífica, como mis padres hicieron todo bien con la mía, lo bueno se lo debo a ellos y lo malo es decisión mía. no seas pesimista, jejeje.
Y sí, hemos salido bastante distintos, la verdad.
Besos!
ROSA,
Yo tampoco me imaginaba a Ancalagón en tierras de bretones y pictos, pero allí estaba él, y lo feliz y contento que está cada vez que va. La verdad, siempre me sorprenden, pues siempre acaban haciendo algo del todo inesperado...
Besos!
MAYYE,
Gracias por el cumplido! Ya te prestaré un rato a Ancalagón, jejejej. El puente fue bien, gracias por los buenos deseos! ¿Un café?
Besos
IVY,
Gracias por la cita de Faulkner, uno de mis escritores favoritos! No sé ahora qué me da más miedo, si una invasión de dragones o la de Normandía! XDD
La respuesta fue muy tópica: "Al butanero"
Besos!
JANTON,
Pues sí. PEro es más fácil y divertido bromear con las discrepancias y controversias que con las coincidencias.
Muchas gracias, de veras.
Un abrazo
INTERINA,
Como mi madre me descerrajó a bocajarro en nuestra última controversia, "Aunque tengas 50 años, serás mi niño" Me salió otra cana en la barba....
Besos!