Dicen que, de noche, todos los gatos son pardos, pero últimamente unos son más pardos que otros, y Marta, la camarera de Jaume en el Vinyes Velles, ya ha amenazado conque algún día llamará a Callejeros. Como últimamente ando un tanto desconectado de la televisión, no entendí el chiste que tanta gracia hizo a mi alrededor hasta que Marta me pasó este vídeo.
Si os digo que me quedé helado, mentiría. Admito que, en mi inquebrantable ingenuidad, deseaba que el programa en que se emitió ese desfile de monstruos, de actitudes tan sospechosas como el acopio de matrículas en el maletero, acabara con un tranquilizador mensaje, del tipo:
"No teman los ciudadanos, que antes de la emisión de este programa se dio copia a las Fuerzas de Seguridad del Estado para que actuaran en consecuencia. No teman, pues, encontrarse con semejante fauna por la calle, que estos cabestros ya están donde les corresponde, que es picando piedra para carreteras"
Si de este modo esperanzador hubiera concluido la crónica del dislate, quizá habría descorchado por lo insólito un Dom Perigon, pero no fue así, como era de esperar, y es que ya pocas cosas me soprenden, y mucho menos cuando las protagoniza un tipo con plumas blanco y capucha peluda. Normalmente, cuando el Kevin de turno así ataviado anda suelto, agarrado al cuello de su Jenny, o en camaradería con algún padawan al que inicia en el uso de la Fuerza -Fuerza bruta, se entiende-, prefiero alejarme cuanto antes. Que seguro que acabo salpicado.
Que la gente es poco discreta, es un hecho. Y si un tipo como yo, con la empatía de un saco de cemento y la capacidad de observación de un topo, se dé cuenta de que hay algo extraño es que son menos sutiles que los chistes con que ser ríe George Bush jr. Porque para percibir yo sin sombra de duda alguna, entre las nieblas del tabaco, los vapores de la guiness y las humoradas de la conversación, que hay quien anda trapicheando, es que les falta poco para montar un tenderete y anunciarse a gritos como verduleras.
No quiere Jaume que, a sus años, se le descontrole el pub y empiece a tener reputaciones que nunca ha tenido, que para eso ya hay en Vetera otros lugares donde ponerse tibio, así que ha emprendido una doble campaña, para localizar y neutralizar cualquier movimiento sospechoso bajo su techo y para emprender lo que él llama una labor educativa, no contra el consumo, que para hacer de padre ya tiene una hija, y que allá cada cual que se meta lo que quiera, que mayorcitos somos todos, sino para sugerir, con la sutileza que esos cabestros puedan entender, que las ilegalidades se cometen en privado o con mucha discreción. O sea, con la sutileza de una motosierra. Así, cuando concurren circunstancias que hacen sospechar de consumo de medicamentos sin receta -como peregrinaciones al baño masculino con una asiduidad sólo explicable en casos de diarrea crónica-, el diskjockey int5roduce en la canción que suene el estribillo de aquella tan divertida de Siniestro Total, "Todo por la napia"
Cierto es que es algo más refinado que la primera sugerencia de anunciar sus intenciones coreando los habituales, la Vieja Guardia, un "¡a la rica clencha!", pero tampoco mucho más, y consigue el objetivo de incomodar. Nada es tan difícil como explicar lo evidente, sentenciaba Descartes, y ya que a esta gente parece que no se le puede explicar que lo que se meten no es inocuo y que, por ilegal, no deben alardear de ello, al menos intentar que las caras se vuelvan todos a verles, que sientan deseos de mimetizarse con la pared del fondo.
Porque la cuestión preocupante es que no hay tanta lejanía entre la astracanada de la salida de no sé qué discoteca alicantina y lo que sin ser un Sherlock Homes puede cualquiera notar. Porque, os lo aseguro, si yo me doy cuenta es que sólo les falta que , por orden del señor alcalde, vaya anunciándolo el aguacil. Impunidad, esa es la palabra. Se sienten impunes porque nadie les persigue, a lo sumo algún control de alcoholemia, impunes para consumir, para trapichear y para declararlo a cara descubierta. Cara que mis dragones me habrían partido, y por cuya integridad (la de mi jeta) me habría guardado mucho de dar publicidad a mi borrachera con etílicas lecciones de biología ante las cámaras.
En un país de pícaros y bandoleros, parece que el desprecio más absoluto por la ley no sólo está en los genes, sino que es motivo de orgullo y de admiración. Hace pocos días, detuvieron a un importante capo mejicano tras la denuncia pública del arzobispo de Durango, monseñor Héctor González Martínez:
"Más adelante de Guanacevi, por ahí vive El Chapo. Todos lo sabemos, menos la autoridad" (El Observador)
Y la misma sensación tengo yo con el asunto en cuestión. Pues, si a los cinco meses de estar en Vetera, sin consumir yo jamás sustancia alguna que no pague impuestos, sabía cómo, cuándo, dónde y de quién conseguir más variedades de mierda de las que había oído hablar nunca, me sorprendo que sigan, tres años después, los mismos tipos en los mismos sitios. Cuando un Josua con capucha peluda sin oficio ni beneficio conocidos baja de un Audi TT,

de un Mitsubishe Eclipse

o de un BMW Z8,

por citar sólo los modelos que conozco, me chirría ya todo, ¿cómo es posible que nadie se pregunte de dónde ese indocumentado ha sacado los más de 30.000 euros que vale el cacharro de marras? Porque vale que hubo muchos Jonathanes en la construcción que se agenciaron el coche con que acabar en alguna cuneta cuando en bancos y cajas se peleaban por conceder crédito al mayor disparate, pero otros muchos no han pasado de mozo de almacén o ni siquiera eso. Supongo que acabaré en el infierno por plantearme cosas que no debo, pero al menos ahí habré de econtrar quien sepa acompañarme para cantar


Me pasa lo mismo que a tí, amigo Theo. Lo que más me sorprende es el dejar hacer de eso tan etéreo y poco consistente que suelen llamar autoridad. Estos calamitosos personajes se comportan con alevosía y cachondeo delante de las narices mismas de los que deberían perseguirlos.
Placas de matriculas falsas, pistolas a punto de dispararse, exhibición de toda clase de drogas y todo a escasos metros de la policía.
Hacen esa ostentación porque se sienten seguros. Tanto que ni siquiera les importa las cámaras.
Esas cámaras que encima les hacen sentirse importantes. ! De vergüenza!
Amén amigo Theo. Jamás hubiera podido describir tan bien esa situación que en mi pueblo es la misma. Nos aferraremos a aquello de "mal de muchos consuelo de tontos".
Saludos
Lo cierto, estimado Theo, y espero no sonar apocalíptico, es que todo Dios está pringado. Todos, por encubrimiento, acción u omisión.
Los pocos honrados que quedaban en las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado se limitan a ir haciendo, detener al tontobaba que se les pone a tiro y pasapalabra. ¿Por qué? Porque han asumido que jamás acabarán con el problema. Porque el negocio da tan pingües beneficios que detienes a uno y se ponen tres a sustituirle. Porque tienes que pasarte meses de investigación jugándote el tipo para que luego les suelen por un tecnicismo o les condenen a dos años y salgan a los seis meses con ganas de rajar a tu madre en venganza. Porque los policías cobran en un año lo que cada uno de estos se saca en un fin de semana, y joder, da envidia, cómo no. Y porque en más de una ocasión el pueblo, como pasaba antaño con los bandoleros, los acoge y los encubre a cambio de las migajas. Busca en Youtube otro vídeo que te recomiendo, aunque ahora mismo no recuerdo el programa, en que se veía a todo habitante con un par de manos de un pueblo de Huelva apedreando con saña varios coches patrulla de la Guardia Civil que acababan de detener a la tripulación de una lanzadera a la que habían sorprendido desembarcando su mercancía en la playa. "Es que aquí hay mucho paro y todos se sacan una pasta buscando los fardos que se pierden en el desembarco y por los que los narcos pagan bien" decía una vecina por toda explicación de la inenarrable escena, mientras de fondo varios energúmenos lanzapiedras gritaban a los guardias "Largaros de aquí hijosdeputa, que esto es nuestro pan" Muy educativo todo...
Ah, pero eso sí, eh? En cuanto alguien plantea a las competentísimas autoridades estatales e internacionales en la materia cualquier otra solución o planteamiento que no sea la pura y dura represión policial que ya se vé que no funciona en ningún lugar del mundo, eso no , por Dios, no vaya a ser que...
Amigo Theo,
Desconocía esa emisión televisiva pero lo que en ella se aprecia, desde luego que no me supone una sorpresa el conocer de su existencia. La razón no es otra que lo mucho vivido y experimentado personalmente en ese moverme en ocasiones por “el filo de la navaja” que supone el haberme encontrado en ese caminar ¡deprisa! ¡deprisa! con ambientes poco recomendables –según varemos entendidos como socialmente correctos, aunque no exentos de cierto fariseísmo- a lo largo de no pocos países . En todo caso, la contemplación de toda esa “fauna” me produce una mezcla de sentimiento de vergüenza ajena por lo que supone de fracaso social, y lástima por la pérdida para la sociedad de unas vidas que, sin referentes, más pronto o más tarde acabarán mal. Seguramente, peor de lo que ya lo están.
Los seres humanos necesitamos arquetipos que nos sirvan de referentes y un sistema de valores que actúe como contrapeso a las tendencias naturales de la condición humana, en muchos casos más próxima a lo animal que a lo humano, y este Sistema da lugar a sociedades cuyos referentes de éxito dejan bastante que desear.
“No está al alcance de los simples mortales ni del común de los ciudadanos comprender que hechos penalmente reprobables como los cometidos por Alberto Alcocer y Alberto Cortina, los Albertos, al estafar a sus socios minoritarios en la compra de los terrenos de las Torres KIO, en Madrid, puedan quedar impunes. No porque no sucedieran, sino por una cuestión formal: porque dejaran o no de ser denunciados a su debido tiempo, según el distinto y contrapuesto criterio sobre la prescripción del delito que mantienen los tribunales Constitucional y Supremo”.
En uno de tus últimos post hacías referencia a los hijos y yo me pregunto qué grado de responsabilidad tenemos los padres en traer hijos al mundo, con frecuencia más a causa de una “noche loca” que a un verdadero deseo responsable en la concepción; hijos que pueden criarse en familias desestructuradas y que pagan ellos los pecados de sus padres. Hijos que, de fracaso en fracaso, terminan por encontrar en la calle el mejor medio de supervivencia.
“En diciembre de abril 2002, la Audiencia Nacional condenó a Prado y Colón de Carvajal a dos años de prisión por un delito de apropiación indebida como destinatario de un pago de 11,4 millones de euros desviados del Grupo Torras. Javier de la Rosa era en aquella época el máximo responsable de esta entidad, cuyo principal accionista era la sociedad kuwaití de inversiones KIO”
Pero no son tan sólo los hijos en quienes tenemos que ver la naturaleza del mal. En la selva en la que se puede transformar la sociedad no pocas veces es la comunidad entera o una parte apreciable de ella la que pretende “pescar en el río revuelto” de sus imperfecciones. Todos conocemos los casos que se daban en Galicia con el contrabando de tabaco en el que, pueblos enteros, participaban de las ventajas del mismo, y yo he sido testigo de cómo, en Algeciras, se provocaba un corte de la carretera para que acudiese allí la guardia civil mientras que familias enteras, niños y mayores, participaban del desembarco de un alijo de tabaco.
“La sentencia del macrojuicio de la Operación Nécora contra las redes del narcotráfico gallego, hecha pública tras cinco meses de gestación, condena a 30 de los 45 procesados. Las penas oscilan entre 23 años de cárcel y seis meses de arresto. La sentencia, en razón a los hechos probados, castiga con dureza a descargadores y transportistas de droga, mientras que algunos de los supuestos grandes narcotraficantes han recibido condenas medianas”.
En todo caso, esa huida al “paraíso de la droga” para escapar al “infierno de la vida” no es algo que sea exclusivo de los marginados o de las clases más bajas. También participan del consumo y uso de estos agentes estimulantes las capas más altas de la sociedad y con mayor poder adquisitivo.
“Hablando de Archy, considero que el cierre de dicho local es perfectamente comprensible, y voy a explicar el porqué. Hay quien considera que los dueños de un local no son responsables de lo que los clientes del mismo hagan o dejen de hacer, pero, en este caso, los dueños de Archy son los únicos responsables del cierre del local, pues lo que no se puede hacer es permitir el consumo y tráfico de drogas como si con ellos no fuera la cosa. Hay que ser muy ingenuo para creer que ignoraban las actividades de determinados clientes”.
“Archy se jactaba de contar con una selecta clientela, y ahora paga, precisamente por culpa de parte de esta clientela; y es que hay que ser más cuidadoso a la hora de poner en práctica el polémico "derecho de admisión".- .
Creo que la población reclusa en España debe rondar los 60.000 internos. Una operación a gran escala para eliminar todo los puntos conocidos de “trapicheo” de droga sería, sin duda, un notable éxito para reanimar la decaída salud del gremio de la construcción por el apreciable número de centros de internamiento y unidades de desintoxicación necesarias para dar cabida, tanto a los nuevos encarcelados como a esos “muertos vivientes” que pululan por los mercados de la droga, pero mucho me temo que la Administración no está por eso y prefiere optar por el statu quo actual.
“Federico Venero, joyero de Santander que denunció la supuesta red de corrupción policial, ha manifestado en declaraciones judiciales que el comisario Francisco Javier Fernández Álvarez y el inspector Victoriano Gutiérrez Lobo tendieron dos trampas mortales a Ángel Manzano, delincuente habitual, socio y amigo de Santiago Corella, alias el Nani. Este último desapareció tras sufrir un interrogatorio en las dependencias policiales de la Puerta del Sol en Madrid”.
Esta situación, amigo, mientras no se altere la Condición humana, haya más Educación, o más Justicia Social, tendremos que seguir padeciéndola. La alternativa sería un Régimen autoritario, una Dictadura. Tal como escuché a un matrimonio francés en Málaga, en la que la mujer se quejaba de una huelga en la hostelería, el marido le señaló: “es el precio de la Libertad”.
"Soy el señor Lobo, soluciono problemas". El abogado Javier Boix es a la fauna política valenciana lo que Harvey Keitel en su papel de "señor Lobo" fue en el filme de Quentin Tarantino, Pulp Fiction, cuando se presentó a limpiar los restos de un cadáver acribillado dentro de un coche. (…) Aunque su mayor triunfo, que llegó a sentar jurisprudencia, fue la absolución de Rosendo Naseiro (secretario de finanzas del PP) en un caso de financiación ilegal del Partido Popular, por una cuestión procesal: la anulación como prueba de cargo de las escuchas telefónicas. Fue su primer "cliente" del PP. Anteriormente llevó la defensa de Rafael Blasco en el caso Calpe, por el que fue destituido como conseller de Obras Públicas con los socialistas”.
Un abrazo. Por cierto, curiosamente hemos coincidido en el tiempo, tú con una canción de piratas y yo sobre un post sobre ellos. ¿Lo celebramos con un Zacapa de 25 años?
¿Como es posible, que esos bichos esten sueltos...?
Bueno...por desgracia si...
Y mucho peores...
JOTA,
Me quedé alucinado. No hicieron nada, pasaban por allí y pasaron del tema. Las cámaras no sólo los hacen sentirse seguros, sino que los legitiman de alguna manera. Patente de corso, que ahora son famosos. Lamentable.
Saludos!
Yo lo ví.
Y me dio risa, ese tipo de risa que hace que se te ponga una mueca en la boca, no esa que hace que se te habra y se te vea la campanilla.
Esa risa con la que pasas al estupor sin que casi lo notes.
¿Que se puede esperar de 'chandaleros' sin oficio ni beneficio, con mas pasta en los bolsillos para un fin de semana que lo que ganaban sus padres en un mes. O, yo que vi el programa entero, que se puede esperar de ese tipejo hasta el culo de esteroides al que le ponen una multa por ir a !!! 210 Km/h ¡¡¡ y dice todo chulo él, sonriendo a la cámara, que no la va a pagar, que ya no le quedan puntos y que lo va a volver hacer cuando doble la siguiente curva, por sus huevos, Ole¡.
Y tu viajando por la misma autopista de vacaciones a la playa... . Que miedo.
SOLOUNPOCO,
Es tristísimo. Y esos descerebrados, con cochazos que no se sabe cómo pagan, por haber sido 'entrevistados' se sienten legitimados, se sienten más fuertes y seguros. La siguiente que monten, antes de matarse o matar a alguien, aún será mayor. Y suma y sigue. Y no se salva nadie, que mires donde mires esta gentuza abunda. Aunque, pese a lo que me pueda caer encima, el levante me da mucho miedo, jejeje
Saludos!
JANTON,
Conozco la historia. Creo que es Barbate, en Cádiz. Sin palabras. PEro no es más que un ejemplo más de la subversión de valores que tiene la gente; lo mismo ocurre cuando se va a derribar el monstruo ese del Algarrobico, que sale medio pueblo diciendo que les roban el trabajo del pueblo... El mismo hotel podía haberse construido en su sitio y no pasaba nada, pero aquí cualquier listo puede hacer de su capa un sayo, porque sabe que tiene a 10.000 burros que lo defenderán.
es evidente que, como en muchas otras cosas, la acción represiva policial pura y dura no es suficiente. Que hay que plantear alternativas. Pero no, mejor leña al mono, que es de goma.
y así nos va. ¿Un Oban?
Saludos!
PEPE,
¡Venga ese Zacapa! Hace mucho tiempo que creo que de malos polvos nos vienen estos lodos. Del "a mi niño que no le falte nada de lo que me faltó a mí" vienen la mitad de los problemas, gente que jamás ha sido educada en valores como el esfuerzo, la constancia, la voluntad, el premio a un logro... que ha tenido muchas cosas antes de siquiera desearlas... Buenos para nada, sólo sirven de carne de cañón, de sociedades mafiosas o de regímenes dicatoriales. Criados entre algodones no están preparados para que nada o nadie les diga que no, y entonces no saben responder de otra manera que con la violencia o la evasión narcótica, pues los hemos criado entre todos como eternos Peter Pan, sin responsabilidades ni deberes. Y ya veremos en qué acaba esto.
Y lo de los jueces de la operación Nécora prefiero no definirlo para que no me imputen, que son muy rápidos en sentirse ofendidos.
Saludos, amigo!
PyO,
Pues sí. Andan sueltos. Con coches que la mitad de nosotros ni soñamos con tener y menos sentido común que un mosquito. Bombas de relojería sobre ruedas.
Y no pasa nada. Pocos accidentes me parece que hay.
Saludos!
ROSI,
Podría identificar con esos descerebrados a varias personas de Biluba y Vetera, idénticos pese a la lejanía. Gentes que, como bien indicas, andan por nuestras mismas carreteras, como bombas sobre ruedas.
Besos!