La Coctelera

Theo

Retirado en la paz de estos desiertos

2 Abril 2009

Aborto

Preguntas como "¿Has dejado de beber coñac por las mañanas?" no pueden responderse con un 'sí' o un 'no', y lo mismo ocurre con la cuestión que la ministra Aído y los epíscopos han coincidido en poner sobre la mesa como de inaplazable relevancia. Podríamos debatir aquí la curiosa coincidencia de que los grupos anti-abortistas sólo hallen motivo de manifestación cuando gobierna el PSOE, que en ocho años de gobierno del PP ni chistaron para pedir la derogación de la ley. Y también podríamos debatir cómo esas señoronas de astracanes que vociferan recién salidas de la peluquería parece que en realidad están pidiendo "Aborto sólo en Londres", como antaño. Pero no entraré allí.

No creo que nadie en su sano juicio se plantee el aborto como un método anticonceptivo, por más que nuestros trabucaires obispos y sus voceros del PP así lo proclamen. No soy mujer (evidentemente), pero supongo que ha de ser una decisión dura de tomar y con secuelas físicas y sicológicas, por lo que criminalizar en conjunto a quien haya tomado esa decisión me parece, como mínimo, injusto. Como se hizo mediáticamente con el caso de las clínicas abortivas de Barcelona.

Las palabras significan lo que significan, y no otra cosa, y cuando se elige una palabra es para acotar al máximo el concepto, no para sembrar la confusión. Así pues, en España, por más que los grupos pro vida griten lo contrario en sus manifestaciones, el aborto no está legalizado, sino despenalizado, y aún así sólo en determinados supuestos, pues el Estado no puede considerar que matar sea legal . Se me replicará posiblemente que el resultado es el mismo, pero no hablo de resultados, sino de conceptos.

Como conceptualmente repele el draconiano rigorismo actual la Iglesia. No porque se erija en defensora de la vida, pues han pasado los tiempos de la cruzada albigense y el asalto de Beziers y posterior ejecución de los habitatnes de Beziers en 1209, cuando según la crónica de Cesáreo de Heisterbach, dijeron que el antiguo legado  papal y dirigente de la Cruzada Arnaud Amaury resolvió la cuestión de dirimir entre herejes y católicos con el ya célebre
"Matadlos a todos, pues Dios conoce a los suyos."  Frase que, por otra parte, es posible que jamás pronunciara, pues el cronista cisterciense autor de los Dialogus miraculorum relata la campaña quince años después.

También han pasado los tiempos en que el canónigo de Salamanca, José Artero, en el acto de "reconciliación" de la catedral de Tarragona, considerada profanada (21 de enero de 1939), se despachó con un cristiano y caritativo "¡Perros catalanes, no sois dignos ni del sol que os alumbra!" (RAGUER, H: La pólvora y el incienso. La Iglesia y la Guerra Civil española).

No debe sorprendernos la oposición de la Iglesia, pues siempre ha sido unánime en rechazar esta práctica. A lo sumo, se enzarzó en debates sobre cuándo el embrión dejaba de ser potencia para ser individuo en acto, y San Agustín (s. IV) admite que sólo a partir de los 40 días se puede hablar de persona, y Santo Tomás (s. XIII) que no es hasta esos 40 días tras la fecundación que le es infundida el "alma racional" al feto. Esta fue la posición oficial de la Iglesia desde el concilio de Trento, pero otros teólogos, basados en la autoridad de Tertuliano o de San Alberto Magno, defendían la hominización inmediata, o sea que desde la fecundación ya se trata de un ser humano en proceso. Esta tesis fue asumida por Pío IX en  la encíclica Apostolica Sedis (1869). Pero nunca fue objeto de disputa que matar a un individuo fuera pecaminoso.

Lo que desconcierta es el rigor con que determinados sectores católicos tratan la cuestión, pues la excomunión latae sententiae que prescribe el canon 1398 para quien procure el aborto -canon promulgado en 1983 durante el papado de Juan Pablo II y todavía en vigor, perfectamente coherente con la línea ultraconservadora de ese pontificado- , subvierte una tradición casi milenaria de la Iglesia católica, desde la reforma gregoriana (ss. XI-XII), en que se sustituye unas penas basadas en el pecado -la época de los Penitenciales, como el de Burchard de Worms (950-1035), verdaderos recetarios)- por otras basadas en el pecador, en el que se tienen en cuenta las circunstancias.

Y este debate está vivo entre la jerarquía eclesiástica, y ha sido azuzado últimamente por la excomunión que el arzobispo de Recife, José Cardoso Sobrinho, lanzó a la madre y a los médicos que interrumpieron la gestación de gemelos de una niña de 9 años violada su padrastro. El prelado, no contento, dio publicidad a su decisión, pues es su deber "alertar al pueblo, para que tengan temor a las leyes de Dios". 

El presidente de la Academia Pontificia para la vida, el arzobispo Rino Fisichella,

abrió la caja de los truenos en una carta publicada en el periódico vaticano, L'Osservatore Romano:

Se ha resentido la credibilidad de nuestra enseñanza, que a muchos les ha parecido insensible, incomprensible y privada de misericordia.

 y, dirigiéndose a la niña,

son otros los que merecen la excomunión y nuestro perdón, no los que te han permitido vivir y que te ayudaron a recuperar la esperanza y la confianza.

La batalla está servida. El sector ultraconsevador, perfectamente representado en la Conferencia Episcopal Española por su presidente, el cardenal Rouco y su secretario, el obispo auxiliara de Madrid Camino,

han azuzado sus perros de la guerra mediáticos para exigir la cabeza de Fisichella. Y no habrán de parar hasta lograrlo. En esta batalla no importa frivolizar sobre la violación de la niña, relativizando crímenes con nauseabunda superficialidad, pues el aborto no es visto por ese sector ultraconservador como una cuestión doctrinal, sino como un arma más con que desmontar el Concilio Vaticano II.

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lamardecuento

lamardecuento dijo

Theo, un nuevo insulto de esos ultraconservadores de la mazmorra que han perdido cualquier contacto con otra realidad que no sea la de su mundo nauseabundo, tenebroso y siempre mal intencionado. ¡Qué lejos están de la luz de la utopía del Reino!, como diría Casaldáliga. Estos días he recibido la circular de Araguaia y me gustaría compartir el inicio de su carta en tu casa.

"El Cardenal Carlo M. Martini, jesuita, biblista, arzobispo que fue de Milán y colega mío de Parkinson, es un eclesiástico de diálogo, de acogida, de renovación a fondo, tanto de la Iglesia como de la Sociedad. En su libro de confidencias y confesiones Coloquios nocturnos en Jerusalén, declara: «Antes tenía sueños sobre la Iglesia. Soñaba con una Iglesia que recorre su camino en la pobreza y en la humildad, que no depende de los poderes de este mundo; en la cual se extirpara de raíz la desconfianza; que diera espacio a la gente que piensa con más amplitud; que diera ánimos, en especial, a aquellos que se sienten pequeños o pecadores. Soñaba con una Iglesia joven. Hoy ya no tengo más esos sueños». Esta afirmación categórica de Martini no es, no puede ser, una declaración de fracaso, de decepción eclesial, de renuncia a la utopía. Martini continúa soñando nada menos que con el Reino, que es la utopía de las utopías, un sueño del mismo Dios.

Él y millones de personas en la Iglesia soñamos con la «otra Iglesia posible», al servicio del «otro Mundo posible»."

Gracias también por hablar del aborto con sensibilidad, por remarcar lo difícil y duro que puede ser tener que tomar una decisión de ese tipo. Creo que es un argumento que tanto defensores como detractores del aborto olvidan a menudo.

Un fuerte abrazo!

2 Abril 2009 | 04:38 PM

theo

theo dijo

LA MAR,

Esos cavernarios están esperando con ansiedad la muerte de Martini, ponen a Casaldáliga a caer de un burro, se alegraron con la muerte de Padim... distribuyen ejecutorias de Iglesia y antiIglesia, como antaño deslindaban España de la antiEspaña.

Gracias a ti por la visita. No quería entrar en polémicas, sólo quería hablar del porqué de las aparentes contradicciones al respecto de la misma Iglesia.

Saludos!

2 Abril 2009 | 06:53 PM

Jose Dominguez Dominguez

Jose Dominguez Dominguez dijo

Querido amigo,

Permíteme que no de una contestación directa a tu magnífico post, pero sí que incluya un par de ellos míos sobre el mismo tema y que publiqué como contestación a uno que hacía referencia a la Declaración de Madrid sobre el aborto.

Un abrazo.

( I )

"Amigo,

No resulta fácil ni agradable opinar sobre un tema como el del aborto en el que se solapan factores morales, médicos, científicos, políticos, religiosos, de la libertad del individuo, emocionales, etc., y que, para mayor complejidad, afectan a la vida –o no vida- de un supuesto ser victima inocente del mismo.

Pero, al margen de todo esto, sí quisiera referirme a dos casos concretos relacionados con el aborto: el Manifiesto de la Conferencia Episcopal y la Declaración de Madrid.

El que la Iglesia católica se manifieste en la línea en que lo ha hecho no debe representar ni una sorpresa ni ser motivo de escándalo, al fin y al cabo, no representa otra cosa que el mantenimiento de un imaginario secular. Lo que sí es criticable, es lo que tiene la campaña publicitaria prevista de demagogia populista, de posicionamiento político dirigido a la línea de flotación del Gobierno del país, así como de una marcada hipocresía o doble moral, algo que tampoco es novedoso a lo largo de su prolongada historia milenaria. Me explico:

a) Sostengo que es demagógica y populista porque no de otra forma puede entenderse esa pretendida ecuación entre una cría de lince y un bebé humano estableciendo como hecho demostrado la mayor defensa por parte de la Sociedad del primero sobre los segundos; y, es populista porque pretende incidir- en mensaje e imágenes- sobre la emotividad del ciudadano medio, que por muy insensible que sea no puede quedar indiferente ante la supuesta “muerte” del embrión humano.

b)Mantengo que es una decisión de índole política porque, la Iglesia, como ente no democrático que es, aún no ha llegado a comprender la separación existente entre el Estado y la Iglesia en las sociedades democráticas y que, consecuentemente, es al Estado a través de su Legislativo al que le es dado establecer la Leyes que afecten al conjunto de los ciudadano; y ,es a la Iglesia, la que le corresponde la atribución de adoctrinar y enviar mensajes a sus feligreses –sólo a ellos-. en el interior de los centros de culto, desde los púlpitos y no desde las vallas publicitarias. En esta línea política la Iglesia siempre se sentirá más cómoda con un gobierno de derecha como lo es el PP -con el que comparte presupuestos reaccionarios-que con otro del PSOE, y de ahí su claro y continuado ataque a su gestión política cuando tiene que ver con temas de justicia social como fueron las Leyes de Identidad de Género, de Las Parejas de Hecho o del Matrimonio entre Homosexuales.

c) Acuso de hipocresía porque, sin necesidad de recordar el pasado remoto de los Papas- Guerreros, de la época dorada de la Inquisición –en España, no tan lejana como pudiera creerse-, o de la más próxima del nacional-catolicismo franquista, esa defensa a ultranza del nascituri no concuerda con la actuación “no activa y con el mismo énfasis” en la defensa de los millones de niños –estos, sí auténticamente vivos- que vagan y mueren en el tercer mundo tal olvidado de todos. Y, resulta hipócrita, por ejemplo, cuando el Papa –que al vivir permanentemente en el Reino de Dios ha olvidado el de los hombres- sostiene que es “pecado” el uso de medios anticonceptivos, o que el preservativo no sirve como profilaxis contra el SIDA.

Referente a la Declaración de Madrid se me ocurren una serie de consideraciones:

(I) El hecho de anteponer la profesión al individualismo personal como método para potenciar la certidumbre científica de sus aseveraciones se me antoja, igualmente, demagógico. La teoría Creacionista cuenta entre sus adeptos con señalados intelectuales y, siendo esto perfectamente aceptable, no es garantía suficiente para demostrar su exactitud y la falsación del Big-Bang. A pesar de este apoyo, ni la Ciencia moderna ni la Razón pueden aceptarla como válida.

(II) El recurso literal al “ servicio de lucrativos intereses” (de la Ley), me parece siendo moderado, como gratuito, y dice muy poco a favor de los redactadotes del documento ya que deslegitiman la acción política y dan por supuesto la mercantilización de la misma a los intereses privados. Eso, según mi modesta opinión, no es otra cosa que un imaginario antidemocrático.

(III) Los puntos a), b), c) y d) aportados como base de apoyo científico a sus postulados pueden enmarcarse en lo referido supra (I). No sería difícil el encontrar otros científicos, biólogos, médicos e intelectuales que manifestasen lo contrario, de hecho, eso mismo ocurre, y sirve como elemento de consulta técnica al Gobierno.

(IV) El punto e), por lo mencionado anteriormente, tan sólo es un juicio de valor, al que por medios de índole científica también podría argumentarse su inexactitud.

(V) Los puntos f), g), h), parecen dar a entender que la mujer que se ve obligada a tomar esta decisión –sea cual sea la causa que la obliga a ello-, es un ser irreflexivo, inmaduro, carente de sensibilidad, que toma esa decisión desconociendo lo que ello representa psicológica y emocionalmente y al que le concede el mismo valor como si tuviera el mismo valor que salir a pasear y, por tanto, recurso al que acudir tantas veces como fuere necesario.

(VI) El punto k) se me antoja como amenazador y conminatorio, al cargar sobre la mujer toda la responsabilidad, desprotegiéndola ante la Ley y aventurando consecuencias penales contra ella.

(VII) El punto i) lo encuentro tan sólo viable en aquellos centros privados pero nunca en los de la red pública del Estado en los que el personal sanitario recibe sus emolumentos del erario público. La objeción de conciencia no puede argumentarse de forma arbitraria ya que se establecerían precedentes no aceptables por su generalización ante otros supuestos. Si alguien se siente agredido en su conciencia el único camino posible es la dimisión.

(VIII) El punto j) da por supuesto lo que ya se ha señalado con anterioridad sobre la certidumbre de la tesis propuesta por los firmantes de la Declaración. Pero, ya que hablamos de dramas sociales, sería de agradecer manifestaciones, declaraciones y campañas similares a favor de otros asuntos sociales, no menos dramáticos, tales como la marginación, el paro, la pobreza, la situación en la que viven las personas mayores dependientes, la inmigración, etc., etc., de los que nuestro país no se haya ausente.

(IX) El punto l) es particularmente injusto y cruel con las jóvenes de 16-17 años. Lo que sí se me antoja una violencia contra ella y una irresponsabilidad de cara al futuro es obligar a una joven en edad escolar y, por tanto, sin tiempo que dedicar a cuidado del bebé, sin recursos económicos, sin una estabilidad garantizada con su pareja, con una carga adicional y no baladí a la hora de buscar trabajo, etc., a asumir un embarazo no deseado.

Resumiendo:

Tanto el Manifiesto cómo la Declaración se me antojan más que otra cosa, un planteamiento político realizado desde sectores de imaginario religioso utilizado para desgastar al Gobierno, y que intuyo son la punta de lanza de una futura campaña de manifestaciones en la calle, en los mass media afines, y en las interpelaciones del PP, todo ello con el mismo fin último.
Lo que parecen obviar tanto unos como otros, es que el aborto supone una tragedia de índole individual para la mujer y también familiar. Que es algo que no se toma alegremente y que se realiza tras haberse meditado largamente y que, en muchos casos, viene a paliar una situación de violación, de riesgo, o de incapacidad económica para afrontar una nueva carga familiar.

Seamos sinceros, somos humanos y estamos condicionados por ello, ni somos héroes ni mártires. Con Ley o sin ella continuará habiendo abortos y el no establecerla tan sólo beneficiará a aquella clase social que tenga recursos para poder pagárselos y realizarlos en clínicas específicas. Las otras, tendrán que hacerlo como antaño, en sucios antros, en manos de matarifes y arriesgando la cárcel. ¿Eso es lo que se pretende?
Dejemos a la conciencia de cada uno establecer la naturaleza de lo hechos y la carga moral que lleven implícita, y ya que somos tan defensores de la viada hagámoslo con todas sus consecuencias: en defensa de los millones de seres humanos que mueren por falta de recursos y en contra de los ejércitos y de la guerra. Para empezar, podríamos exigir un articulado al respecto en nuestra Constitución.

Saludos, y feliz puente.

Amigo,"

3 Abril 2009 | 12:20 AM

Jose Dominguez Dominguez

Jose Dominguez Dominguez dijo

( II )

"Sin ánimo de polemizar sino el de establecer un amistoso diálogo en el que exponer libremente nuestros puntos de vista y enriquecerlos a través del contraste de los mismos paso a dar respuesta a lo que tan amablemente me comentas.

En primer lugar quisiera dejar constancia de que, a pesar de lo que pudiera parecer por mi anterior opinión, no estoy a favor del aborto, es más, tengo serias dudas de que el inicio de la vida no se realice en el mismo momento en el que un espermatozoide invade el espacio ovular. Todo lo leído al respecto no me ha posibilitado el tener un conocimiento exacto y veraz. Hay autoridades científicas que así lo creen y otras no.

¿Entonces, por qué mi larga exposición anterior? Sencillamente, porque me considero un auténtico demócrata respetuoso con todas las opiniones siempre que se hagan de forma no violenta, además de ello, profundamente humano y, por tanto, observador atento de los problemas que afectan a las sociedades y a los individuos que las integran. Es, por ésto último, por lo que me considero incapaz de juzgar a ninguna mujer que se encuentre ante el dramático dilema de tener que optar por el aborto. Considero que, en la mayoría de los casos, no se trata de algo fútil y que si decide el realizarlo es porque lo estima como un mal menor.

Tú y yo, querido amigo, contamos con la suficiente edad para saber que esta vida puede ser a veces de una crueldad insoportable. Uno de estos momentos puede ser el de la mujer ante esa decisión. Sé de tu condición de médico e intuyo, por tu forma de hablar, que eres una persona sensible y humana lo que te honra, y por ello entiendo que podrás sentir la empatía necesaria para poder situarte en el lugar de una mujer que tiene que tomar una decisión tan grave.

El hecho de que en nuestro entorno próximo no se encuentre nadie afectado y, por tanto, no consideremos la Ley como necesaria, no implica el que no haya otras personas para las que esa misma Ley sí lo sea. Es por ellas por las que el Gobierno legisla, y si lo hace así es porque existe una presión en ese sentido, no porque le guste crispar gratuitamente a la opinión pública, máxime en un tema tan delicado como este que le puede suponer una pérdida considerable de votos.

Puede que haya clínicas que vulneran la Ley, no lo sé pero sería factible, pero esto no supone excusa para ir en contra de ella. Persígase en su caso y castíguese convenientemente. Lo que no resulta aceptable es lo de las trituradoras y dar a entender que existe un matadero generalizado de bebés en nuestro país.

Es, precisamente, la manipulación demagógica de la ciudadanía en busca de unos intereses políticos concretos lo que me subleva; y es la doble moral de una Iglesia católica tan alejada del Evangelio de Jesús como puedo estarlo yo mismo, la que hace que me sienta mal.

Por último, querido amigo, sé que mi invitación a la dimisión pueda estar fuera de lugar, pero uno, en su candidez, puede pensar así. Te confesaré que he ejercido como capitán de la marina y cuando mis armadores me impusieron un sistema laboral para mis subordinados que hería mi conciencia, preferí retirarme a casa antes que ser miembro ejecutor del mismo.

Ha sido un placer, amigo. Un saludo y, mis mejores deseos. Por cierto.. ¡¡Felicidades!! "

3 Abril 2009 | 12:22 AM

charlitox

charlitox dijo

Vaya, yo también traté el otro día en mi blog tema del aborto (entre otros) y veo que coincidimos bastante. Creo que la mayoría de la gente piensa de forma parecida, aunque parece difícil hablar claro y posicionarse en un tema tan peliagudo...

Salu2!

3 Abril 2009 | 10:17 AM

theo

theo dijo

PEPE,

Muchas gracias por dejar en esta casa tus posts en forma de comentario, pues son magníficos, como todos los que escribes. Como habrás visto, he planteado mi crítica desde una posición estrictamente católica, punto de vista que me parece interesante reseñar. No he recurrido ni a debates científicos ni a decisiones políticas, sino simplemente a criterios católicos. No soy partidario del aborto, pero lejos de mí juzgar a quien se ve en la terrible tesitura de plateárselo, pues es una víctima más. Por supuesto que habrá gente que se tome el aborto como un anticonceptivo con carácter retroactivo, pero son sin duda mucho más minoritarias de lo que los epíscopos trabucaires pretenden, demagógicamente, hacer creer. La inmensa mayoría son personas que han de tomar una decisión muy dolorosa.
¿Lucrarse? Será en Valencia, donde Camps ya está preparando cómo eliminar de la sanidad pública el aborto, para que los médicos puedan objetar en la SS por la mañana y forrarse en las clínicas privadas por la tarde. Precioso.
También yo creo que el ser humano existe desde el momento de la fecundación, pero esperaré a que los científicos se pongan de acuerdo al respecto.

Saludos!

3 Abril 2009 | 03:41 PM

theo

theo dijo

CHARLITOX,

La mayor parte de la gente es razonable. No es partidaria del aborto, pero comprende que haya situaciones en que convenga despenalizar a quien se siente obligado a practicarlo. Es así de sencillo. Contra el aborto libre, lo mejor es una buena educación sexual, pero parece que esto tampoco les gusta a los trabucaires...

Saludos!

3 Abril 2009 | 03:43 PM

pedro-botero

pedro-botero dijo

Hola Theo, me alegra encotrar tu blog. Precisamente yo abri mi espacio en la coctelera hace unos dias con este tema. Estoy completamente de acuerdo contigo. Yo que soy no creyente, considero que la Iglesia necesita un aire de renovacion. Dificil empresa, desde el oscuro fallecimiento de Juan Pablo I , el ultraconservadurismo se ha adueñado del Vaticano. Siempre estan a la espalda de la realidad y en lugar de acoger, condenan.
Un saludo.
P.B.

7 Abril 2009 | 08:48 PM

loladeckard

loladeckard dijo

Muy interesante y culturizante post, pero no estoy totalmente de acuerdo en que la Iglesia (como institución), pretenda hacer política y atacar al gobierno, puesto que no es la Iglesia la que ha planteado la reforma de la ley, que ya se debatió en su momento, sino que se debaten los cambios que se quieren introducir.
La Iglesia, esta formada por hombres, entendido como seres humanos no como género, y por ello sufre discrepancias internas, luchas de poder y eso sirve para que se la ataque sin valorar más allá otros muchos esfuerzos que a diario hacen sacerdotes, religiosos y feligreses, que a su vez son apoyados por esos epíscopos trabucaires, aunque a veces solo se vea lo que aparece en los medios, (nuestra sociedad es así si no sales en los medios no existes).

Como en todos los ámbitos de la vida, siempre han existido, existen y existirán personas que por razones de posición o de poder, se sientan con derecho a juzgar, pero eso no descalifica a toda una institución que en sus razones defiende la vida como algo sagrado, que comprende y perdona al pecador sin juzgarlo, tal como Cristo enseñó y vivió.

Y estoy de acuerdo en que una buena educación sexual es fundamental.

Saludos.

13 Abril 2009 | 01:01 PM

theo

theo dijo

PEDRO BOTERO

En el Opus, donde estudie, decian que Juan Pablo I murio al ver como estaba la Iglesia tras el Vaticano II, y asi justificaban el pontificado ultraconservador del polaco. Y de esos polvos, estos lodos.

Gracias por la visita y tomate una cerveza con nosotros!

Saludos!

14 Abril 2009 | 05:25 PM

theo

theo dijo

LOLADECKARD,

Gracias por tu comentario! Pero no estoy del todo de acuerdo con tu apreciacion. La jerarquia eclesiastica española (por distinguirla de una Iglesia con otras preocupaciones) lleva haciendo politica desde el 2004; ha salido a la calle en varias ocasiones, cualquier iniciativa la define como una amenaza y lanza anatemas... Al mismo tiempo, esta jerarquia desacredita la labor de sacerdotes y religiosos y religiosas implicados con los mas pobres, con los marginados... diciendo que su deber es evangelizarlos, no darles de comer (Camino, secretario de la CEE asi lo dijo); el secretario de la CEE llego a insinuar que las mujeres que abortan deberian ir a prision, y no se le cayo la cara de verguenza. Cada vez mas catolicos de base, mas teologos y mas religiosos y sacerdotes se sienten indignados y no representados por una jerarquia a menudo ultraconservadora y alineada por ciertas opcioners politicas. Basta ver en que ha convertido Rouco la COPE...

¿Cerveza?

Saludos!

14 Abril 2009 | 05:29 PM

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Sobre mí

Este es mi primer blog, así que espero indulgencia y agradeceré cualquier ayuda o consejo. Tengo poco más de 30 años y, como dice Gil de Biedma, "Tu gesto casual y tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de 30 años" Historia, literatura, arte, política... son mis pasiones. Respeto casi todas las opiniones y a todas las personas, y aunque mi prosa sea áspera a veces, es muy difícil enfadarme. Miento, nada me saca más de mis casillas que la estupidez y la mala educación. Free Web Counter personas han visitado este blog y yo sigo eperando a Godot
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