La Coctelera

Theo

Retirado en la paz de estos desiertos

4 Febrero 2009

Segundas oportunidades

La buena literatura merece siempre una segunda oportunidad y, a menudo, nuestra generosidad -porque nada es tan caro como aquello que nos cuesta tiempo- se ve sobradamente recompensada. No suele ocurrir así con las personas, pero, ¿qué le haremos?, y la vida tampoco suele dar segundas oportunidades.

Hoy hablaré de tres libros, de tres autores en lengua alemana, prácticamente contemporáneos, los alemanes Alfred Döblin (1878-1957) y Thoman Mann (1875-1955) y el suizo Robert Walser (1878-1956). En el ambiente snob de la Escuela de Arquitectura, había autores fundamentales que todos citaban, empezando por críticos de prestigio y pedantería equiparables, pasando por los profesores más cool -casi siempre, los de proyectos- hasta ciertos alumnos que leían sólo lo que sus gurús decían, para entresacar alguna cita con que adornar el proyecto. en la segunda mitad de los noventa, estos autores eran Robert Musil y Alfred Döblin. La obra entera de Musil -la traducida al castellano- la había devorado a los 18 y releído a los 21, incluida la enorme e inacabada El hombre sin atributos, con lo que no dejaba de hacerme sonreír, cuando no de sonrojarme con vergüenza ajena, ver a algunos de mis profesores citar al de Klagenfurth con la suficiencia del que trata de un saber sólo para inciados, un misterior eléusico entre gentiles. Ni que decir tiene que más de uno lo citaba de modo que sospecho que no lo había leído, que sólo citaba la cita que otro tomó del crítico por antonomasia, Fernández Galiano, quizá el único de todos los citantes que conocía de primera mano de lo que hablaba. Porque con Musil me ocurre lo mismo que con Proust, todo el que afirma haberlo leído cita el mismo párrafo, la estupidez de Diotima o la disgresión sobre vivienda y hospital en Musil, el aroma de las magdalenas en Proust. El otro libro obligado era Berlinalexanderplatz, de Alfred Döblin. Lo busqué, lo encargué, lo compré y lo empecé a leer. A las veinte páginas, decidí que eso era insoportable y que la vida de Franz Biberkopf, ex presidiario empeñado en no volver a delinquir, pero que no puede evitarlo, no me interesaba lo más mínimo, que malditas las ganas de hacerme perder el tiempo. Dos años más tarde, un verano caluroso de largas tardes solitarias con una cerveza de trigo, lo abrí de nuevo y lo devoré en una semana. La trama, que me exasperó primero por su trivialidad, ahora me traía sin cuidado, porque era sólo una excusa para uno de los más hermoso ejercicios de idioma que había visto nunca. Los registros más variados, el recurso a elementos heterogéneos, como un discurso político, o las estadísticas diarias del matadero de Berlín... recursos que decían más por lo que sugerían que cualquier larguísima descripción. Y además, la fina ironía que empapa toda la novela, esa ironía y sentido del humor que Viktor Klemperer, Quiero dar testimonio hasta el final, eleva a la categoría de atributo nacional del berlinés. De la trama, hay poco que contar: Franz Biberkopf es un pequeño delincuente que, al salir de prisión, se hace la promesa de volver a delinquir. Por desgracia, por más que lo intenta, no pude escapar de ello en la Alemania de entreguerras, al fin y al cabo, todos sus contactos son del hampa. Muy wagneriano, sólo el amor logra redimir al héroe.

El desencuentro con José y sus hermanos, de Thoman Mann, sólo fue otro más en una larga lista de desencuentros, que empezara en COU con Carlotta en Weimar, y siguió con La muerte en Venecia y La montaña mágica. Compré el primer volumen, Las historias de José, por una excelente crítica en no sé qué periódico (sí lo sé, el único que leía entonces, pero dejémoslo ahí), y allí estuvo, acumulando polvo tras las primeras páginas. Tiempo más tarde, después de haber conocido a otro Mann en sus cuentos, La voluntad de ser feliz, Novela de niños... regresé a José y sus hermanos. Tal vez ahora mi ánimo era distinto, tal vez había leído más y tenía más formación, además de saber más historia... no lo sé, sólo sé que me pareció magistral, tanto en su concepción global como en su más nimio detalle, un inmenso edificio en el que se había cincelado piedra a piedra. Las pinceladas que deja ir, por ejemplo, de las ciudades son mucho más sugerentes y requieren un conocimiento más íntimo de la arquitectura antigua que el más prolijo ensayo sobre el tema; y lo mismo de la relación entre los protagonistas y Dios, un debate sobre el monoteísmo y la monolatría de gran rigor. Pero siempre al servicio de una trama exquisitamente trazada, y de unos personajes despojados de todo atributo de santidad bíblica, para dejarlos como humanos desnudos. Cuatro tomos necesitó Mann para narrar en toda su complejidad una historia que la Biblia ventila en cuarenta, y maldita la palabra que sobra.

Con Los hermanos Tanner, de Walser, la relación fue más fría. No fue un rechazo radical, ni una incompatibilidad... no. Leí el libro y lo olvidé. Sin más. Simon Tanner me parecía un niñato, Klaus Tanner un viejo prematuro y Kaspar, bueno, Kaspar ni siquiera me dejó recuerdo. Hace unos días, leí que Walser murió bajo un árbol, en uno de sus larguísimos paseos sobre la nieve, su favorita afición, y sonreí al ver que también es la mía. Y leí que había enmudecido para la literatura como Hölderlin, en 1933, y entonces decidí darme una segunda oportunidad para entender algo que entocnes se me fue. Y ha merecido la pena, descubrir la libertad absoluta de Simon Tanner, no ligado a nada ni a nadie más que a sí mismo. Y la belleza, la enorme belleza de toda la novela, sin reproches, sin dudas. Elias Cannetti decía de Walser que era el autor que menos se deja ver en su obra, que sufrió durante toda su vida, pero sus libros son siempre una sonrisa, un 'Todo va bien'. Quizá necesitaba leer eso, que todo va bien.

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24 comentarios · Escribe aquí tu comentario

am_zoo

am_zoo dijo

Me pasó lo mismo lo mismo lo mismo con Döblin y con Mann (walser lo desconozco). No sé cuándo tendrán su segunda oportunidad.
Thomas Bernhard sí me enganchó a la primera.

"Lo único gratis que hay en la vida es la muerte, y aun así nos cuesta la vida" (Elfriede Jelinek)

4 Febrero 2009 | 02:19 PM

encontrada

encontrada dijo

Yo aun no he dado una segunda oportunidad a ninguno de mis descartados, aunque supongo que es pronto. Admito que desconozco la mayoría de los libros, y algunos autores, que citas. Lejos de ser un problema, me has abierto una amplia gama de recomendaciones. Buscaré alguno y, si no me gusta, siempre podré reintentarlo dentro de un tiempo.
Un beso

4 Febrero 2009 | 03:10 PM

theo

theo dijo

AM-ZOO,

Lo comprendo perfectamente. Son dos autores cuyas primeras páginas resultan áridas y pueden ser fácilmente incomprensibles, sobre todo para una cultura de la imagen inmediata como la nuestra. Pero, de pronto, si logras pasarlas, sin duda descubrirás como esas palabras tan aparentemente fuera de lugar (Döblin) o fuera de mesura (Mann) evocan imágenes mucho más nítidas que una descripción mimética. Al menos, eso me ocurrió.

¿Un café?

Saludos!

4 Febrero 2009 | 03:13 PM

theo

theo dijo

ENCONTRADA,

No conozco tus hábitos lectores ni tus lecturas, así que no te aconsejaré nada. En mi caso, acercarme a Musil fue más fácil después de leer sus cuentos Tres mujeres, Uniones y la curiosa más famosa Las tribulaciones del jover Töerless. Para Mann me ayudaron mucho sus cuentos, así como con Döblin, en especial Los Lobenstein se van a Bohemia... Me alegra haberte dado alguna sugerencia que pueda resultarte de interés!

Besos!

4 Febrero 2009 | 03:23 PM

jotatrujillo

jotatrujillo dijo

Sinceramente me quedo anonadado ante tanta cultura bibliográfica (y de la otra) como atesoras. Leí La Montaña Mágica en el bachiller y debo reconocer que me costó bastante. Seguramente, sería recomendable volverla a leer, pero son muchas más los títulos que desconozco que llaman mi atención.
Lo que no haré es pretender estar enterado de algo si no es cierto. Como se decía antiguamente de algunos intelectuales de la España franquista que supieron quien era Toulouse- Lautrec, cuando en 1.952 vieron la película de John Huston. "Moulin Rouge".
Y llevas razón: de eso hay bastante.
Saludos.

4 Febrero 2009 | 06:16 PM

theo

theo dijo

JOTA,

No hay nada que admirar. Fui un niño y un adolescente solitario, jejeje. No he releído aún La montaña mágica, aunque en algún momento que tenga algo de tiempo lo haré. Pero es una decisión mía, no creo que sea un deber... Si Mann no tiene nada que decirte, por su estilo, por sus temas o por lo que fuera, no tendría sentido que lo releyeras habiendo tanto para ser leído.

no, tampoco voy a poner cara de enterado de todo, porque será una absurda petulancia fuera de todo lugar... Y sí, me he encontrado demasiados de esos en mi profesión.

¿Un vino?

Un abrazo

4 Febrero 2009 | 06:35 PM

fantasmita

fantasmita dijo

Desconozco los autores que acabas de citar pero en cuanto acabe el que estoy leyendo me pondré a busacarlos.
Besos.

4 Febrero 2009 | 07:24 PM

isabel61

isabel61 dijo

Esa experiencia de relecturas o lecturas abandonadas y retomadas años más tarde que nos ha pasado a todos...recuerdo que, cuando estudiaba Historia de la Crítica Literaria y me topé con la Estética de la Recepción fue como si todo lo que había vivido en esas situaciones me las dagnosticara un buen psicólogo

Besotes

4 Febrero 2009 | 08:07 PM

SERGIO  FARRAS

SERGIO FARRAS dijo

Estimado amigo. Si te gusta la literatura y te preocupa el desempleo actual que sufrimos..., si deseas, puedes descargate mi novela; "Ciudadano por un día"... (totalmente gratis) Un saludo compañero.

5 Febrero 2009 | 11:56 AM

Jose Dominguez Dominguez

Jose Dominguez Dominguez dijo

Salvo a Mann y su "Montaña mágica", desconozco a los otros autores que señalas.

Me gustaría seguir el consejo que nos ofreces pero así, a vuela-tecla -permítene que te copie este palabro tan expresivo y real- se me ocurre pensar en dos títulos que por más oportunidades que les he dado siempre se me han presentado como un muro infranqueable, y ahora ya no tengo tiempo para volver a intentarlo pues dedico el tiempo a otra temática.
Uno es el "Ulises" de Joyce, y otro, "Bajo el volcán" de Lowry.

La interpretación de "Palabras para Julia"....¡¡Escalofriante!!

5 Febrero 2009 | 01:40 PM

J.

J. dijo

Como muchos de vosotros, lei "La montaña mágica" en mis tiempos de bachiller, y aunque me gustó sin llegar a entusiasmarme, sé que hay mucho más debajo de la cáscara que apenas si pude rascar. Muchos de los clásicos de la literatura universal pasan desapercibidos porque sus lectores, adolescentes obligados por el currículo de sus respectivas consejerías de educación, aún no están preparados para enfrentarse/disfrutar de ellos. Seguro que su relectura después de algunos años me traerá tantas cosas nuevas que será como si acabara de descubrir el libro.

5 Febrero 2009 | 01:42 PM

mamporrero

mamporrero dijo

Anda, Theo...Por ahí se te ofrece un autor, Sergio Farrás, con su novela gratis y toda la pesca....
Tomo nota de los autores y títulos que recomiendas y no había leído, y la tomo porque yo soy incapaz de recordar tan minuciosamente autores y obras de lo que pasa o pasó por mis manos..A mí también me admira tu vasta cultura. A veces pienso que no eres real, jaja¡¡. No hay gente tal culta y tan puesta y a ese nivel en tantas cosas. Y menos los de ciencia, jajaj¡¡¡...
Igualmente te agradezco y me tomo prestada esa preciosa canción de Paco Ibañez, que conocía pero también la tenía aletargada en un lugar de la memoria, para el cumpleaños de mi hija Júlia, 16 cumplirá en marzo, y que se la pondré en el blog para que la tenga siempre.....
Gracias y un abrazo.

5 Febrero 2009 | 06:45 PM

eltioantonio

eltioantonio dijo

Tengo algunos por reeler, otros no. Me he hecho con una publicación enorme de Victor hugo, Los miserables, que se me dejaré los ojos en ella. Muerte en Venecia, intimista y parte de los escritores que nombras.

Un saludo

5 Febrero 2009 | 10:17 PM

theo

theo dijo

FANTASMITA,

Son autores duros... yo te recomendaría, y muy entre comillas todo, que empieces por sus cuentos: La voluntad de ser feliz y otros cuentos, de Mann, y Los Lobenstein se van a Bohemia, de Döblin.

Saludos!

6 Febrero 2009 | 01:32 PM

theo

theo dijo

ISABEL,

Esa asignatura tiene una pinta interesantísima!!!!! ¿Tienes bibliografía que recomendarme, por favor?

Un abrazo!

6 Febrero 2009 | 01:33 PM

theo

theo dijo

SERGIO,

Muchas gracias por el ofrecimiento! Mis horas son escasas, pero intentaré leerla.

Saludos!

6 Febrero 2009 | 01:33 PM

theo

theo dijo

PEPE,

Creo que siempre hay instantes que escamotear para dedicar a la buena literatura, y Joyce lo es. Pero también es cierto que ando con lecturas de la tesis tan atareado que novelas que devoraría en cuatro días me duran dos semanas... así que puedo comprenderte. Además, tu magnífica exposición del tema palestino-israelí necesita muchas horas de lectura, reflexión y preparación...

Sí, una escalofriante interpretación Y, como dijo Elrond, LA comunidad del Anillo, "Yo estuve allí".

Un abrazo!

6 Febrero 2009 | 01:36 PM

theo

theo dijo

J.

Lo de las lecturas obligatorias de secundaria es de juzgado de guardia. Eligen libros clásicos y los hacen odiar por adolescentes que no logran entenderlos porque no tienen ni la edad, ni la experiencia ni la formación para disfrutar de ellos.

En cierta parodia de Rowan Atkinson, viaja en el tiempo y se encuentra con Shakespeare cuando aún no es famoso y le da una paliza "en nombre de todos los estudiantes de secundaria británicos, que aún no han descubierto dónde tiene la puta gracia El sueño de una noche de verano"

Saludos!

6 Febrero 2009 | 01:38 PM

theo

theo dijo

MAMPORRERO,

Sólo tengo buena memoria, sin más. Y es cierto que he sido un estudiante de ciencias atípico, jejeje.
La canción de Paco Ibáñez es triste, pero muy hermosa, y con esperanza. ¿una hija adolescente? No sé por qué, creía que eras mayor!

Saludos!

6 Febrero 2009 | 01:40 PM

theo

theo dijo

ELTIOANTONIO,

Los miserables es enorme en muchos aspectos... seguro que disfrutarás de su relectura. La Muerte en Venecia aún no me ha seducido para volver a intentarlo, pero tal vez en unos meses...

Saludos!

6 Febrero 2009 | 01:41 PM

mamporrero

mamporrero dijo

Esta hija adolescente, Theo, nos vino cuando yo calzaba ya los cuarentaytantos y no nos la trajo la cigüeña convencional como a sus tres hermanos mayores, si no que vino a través, primero de una acogida que iba a ser temporal y, luego, la definitiva adopción.....Un precioso regalo de la Generalitat de Catalunya...
Pero es verdad que soy mayor...Tengo una nieta de tres años¡¡¡
Un abrazo

7 Febrero 2009 | 12:12 AM

noiserfan

noiserfan dijo

Amigo Theo,

demasiado tiempo hacía que no pasaba con tiempo libre por tu espacio. Aunque quizá es mejor pasar una vez cada mes y ller mucho del tirón, que pasar día a día, con las consiguientes desilusiones por ver que no has actualizado tus siempre inetersantes posts. No conozco a Döblin, y me has abierto el apetito sobre Alexanderplatz, ¿está en castellano? A mí me está sucediendo algo parecido con 'La carretera' de McCarthy, del que he adelantado casi la mitad de las páginas este fin de semana. A pesar de la lentitud de la acción, el estilo es delicioso. Cuando lo acabe en castellano tendré que leerlo en su lengua original, para intentar captar más la esencia. Buen post, como siempre, y gracias por darme a conocer nuevos nombres y apellidos.

PD.: Aunque has cerrado los comentarios del post "In memoriam", no puedo quedarme sin decirte que es un texto verdaderamente hermoso que rebosa la sinceridad que sólo puede aporta la tristeza.

Abrazos!

9 Febrero 2009 | 10:36 AM

theo

theo dijo

MAMPORRERO,

Una bonita historia, la verdad! Bueno, no creo que por tener una nieta seas mayor! Al menos, Lucas, un amigo mío, no lo toleraría, que a sus 55 acaban de hacerle abuelo...

¿Café?

Saludos!

9 Febrero 2009 | 12:18 PM

theo

theo dijo

NOISERFAN,

Vaya! Muchísimas gracias por el cumplido! bueno, ya ves que últimamente actualizo un poco más a menudo, jejeje...
Berlin Alexanderplatz está en castellano, en Cátedra, creo, una edición de no hace mucho. En Iberlibro.com lo puedes encontrar por unos 17 euros. Buscaré La carretara, me has despertado la curiosidad!

Muchas gracias por el cumplido sobre In Memoriam.

¿Un té?

9 Febrero 2009 | 12:23 PM

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Sobre mí

Este es mi primer blog, así que espero indulgencia y agradeceré cualquier ayuda o consejo. Tengo poco más de 30 años y, como dice Gil de Biedma, "Tu gesto casual y tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de 30 años" Historia, literatura, arte, política... son mis pasiones. Respeto casi todas las opiniones y a todas las personas, y aunque mi prosa sea áspera a veces, es muy difícil enfadarme. Miento, nada me saca más de mis casillas que la estupidez y la mala educación. Free Web Counter personas han visitado este blog y yo sigo eperando a Godot
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