Reflexiones políticamente incorrectas sobre la ofensiva israelí en Gaza
Invertí unos días libres acumulados en convertir los puentes navideños en quince días de vacaciones y, con el fime propósito de no agrandar mi úlcera, mantuve lejos de mí periódicos y noticiarios. Así que cuando me enteré de la ofensiva israelí en Gaza, llevaban ya una semana dándose palos.
Soy hombre y, por lo tanto, bastante cortito, así que son muchas las cosas que se me escapan. Por ejemplo, que todavía haya cosas que hagan que nos rasguemos las vestiduras. Parece que hoy la ministra de Asuntos Exteriores israelí, Tzipi Livni. ha declarado, según La Vanguardia, "No acepto que en una guerra contra el terrorismo la ONU decida cuándo hay que parar". Ya me imagino la indignada reacción de la mitad de los comentaristas... y yo me pregunto, ¿qué hay de nuevo, viejo? Porque Israel ha demostrado tener una entrepierna más holgada que el arco de Tito
(foto cortesía de Wikipedia)
para pasarse por ella cualquier resolución de la ONU. Pero bueno, si hay gente que quiere poner a riesgo su sistema cardiovascular por noticias que no son sino nihil novo sub sole, allá cada cual con sus aficiones. Y sí, he escogido en arco de Tito como símil con toda malévola segunda intención.
Israel habla de guerra contra el terrorismo y la prensa, incluso los buenistas militantes de la causa palestina con mejor intención que información, omiten esa asociación de boy scouts sionistas que actuó en la Palestina bajo mandato británico entre 1931 y 1948, Irgún, entre cuyos méritos para entrar en la historia de la barbarie humana está haber inventado eso tan socorrido del atentado con explosivos en mercados abarrotados, práctica que las que en aquella ocasión fueron sus víctimas han considerado saludable y de buen tono perpetuar. Pues nada. No parece que el apunte histórico sea información relevante ni para los comentaristas que pasan por alto el crimen de guerra de atacar dos escuelas bajo protección de Naciones Unidas ni para los que cualquier día saldrán a presentar las noticias envueltos con pañuelo palestino. Nota al pie: ¿porqué estos pañuelos van tan a menudo asociados a rastas y bombachos?
Después están los que hablan de la población civil como un ente autónomo, como una víctima siempre... bueno, pues no estoy del todo de acuerdo. En enero del 2006, HAMAS obtuvo el 65% de los votos en unas elecciones en la Franja que todos los observadores internacionales declararon limpias... Y en 2006, el Movimiento de Resistencia Islámica, HAMAS, había dado sobradas muestras de que no optaba con posibilidades de triunfo al Premio Príncipe de Asturias a la Concordia ni tampoco al Nobel de la Paz. Así pues, el pueblo que votó a un terrorista sabiendo que lo es, quizá no sea una víctima tan inocente de nada. Porque una de las cosas que tiene eso de la democracia es que somos corresponsables de las decisiones de nuestros gobernantes.
Mientras esto ocurre en la Franja, los sectores más recalcitrantes del Likud se fortalecen en el lado israelí, de modo que, como dice Juan Luis Arsuaga, paleoantropólogo del yacimiento de Atapuerca, "Están avanzando los más intransigentes en los dos lados del conflicto". Estoy tan hasta las narices del asunto que a veces estoy tentado de armar hasta los dientes a los dos bandos y que se sacudan y se exterminen mutuamente si tanto les va la caña. Y no parece que sea el único de esta opinión, ya que ¿los tanques israelíes funcionan con placas solares o a pedales? Porque alguien les está vendiendo petróleo, y mucho me temo que no llega con superpetroleros desde EEUU, sino de sus vecinos árabes...
Pero bueno, gracias a esta ofensiva los periodistas se han podido olvidar por el momento de esas crisis para la que ya no encontraban sinónimos grandilocuentes. Sólo espero que no me vengan ahora tirios y troyanos que no han entendido nada a acusarme de no se sabe qué. No estar de acuerdo con el Estado de Israel no es ser antisemita. Y aborrercer de la violencia, venga de donde venga, no es alinearse contra los palestinos.











Este es mi primer blog, así que espero indulgencia y agradeceré cualquier ayuda o consejo. Tengo poco más de 30 años y, como dice Gil de Biedma, "Tu gesto casual y tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de 30 años" Historia, literatura, arte, política... son mis pasiones. Respeto casi todas las opiniones y a todas las personas, y aunque mi prosa sea áspera a veces, es muy difícil enfadarme. Miento, nada me saca más de mis casillas que la estupidez y la mala educación.

Ramsés .... dijo
HAMAS = ASESINOS TERRORISTAS.
¡¡¡STOP ISLAM!!!
12 Enero 2009 | 01:03 PM