El lunes, 24 de noviembre, en el discurso inaugural de la XCII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, abogó porque "a veces es conveniente saber olvidar", siempre en el marco de su oposición a la Memoria Histórica.

Imagen de la página web de la Televisión Vasca EITB

Paco Clavel en www.lacoctelera.com/humoretilico, que no viene al caso pero cuyo parecido con el purpurado madrileño nos concede por medio de la paradoja una compensación en forma de malvada sonrisa.

Pocos días antes, el 16 de noviembre, otro arzobispo español, el navarro Fernando Sanz Lacalle, miembro del Opus Dei y prelado de San Salvador, se manifestaba en parecida línea sobre una querella presentada en la Audiencia Nacional española contra Alfredo Crisitani y 14 militares por el asesinato de seis jesuitas y dos empleados de la UCA en 1989, entre ellos, monseñor Ellacuría. Dijo que que teme que “abrir este caso en los tribunales de otro país, no ayudará en el proceso de reconciliación interna”. También el arzobispo defendió al ex presidnete porque "tengo la seguridad absoluta que el presidente Cristiani no estaba enterado, ni dio la orden de esto (del asesinato), es más, se hizo presente en el funeral de los padres jesuitas”, Como si asistir a los funerales fuese garantía de algo... también altos dignatarios del III Reich asistieron al de Rommel después de obligarle a suicidarse.

El arzobispo Sanz Lacalle, imagen de http://www.noalamina.org/mineria-argentina-articulo1098.html

En ambos casos, sólo se me ocurre un análisis: HIJOS DE PUTA. Así que el arzobispo de San Salvador no quiere que se juzgue fuera de España a los que asesinaron a los que se supone que son sus hermanos, los seis jesuitas, y dos empleados... supongo que el hecho de que este valiente bastardo sea ultraconservador y los jesuitas fuesen de la Teología de la Liberación no tiene nada que ver, porque lo único que importa es la reconciliación nacional. Y que se juzgue en su país, no vaya a ser que un Tribunal independiente condene a los asesinos.

La misma 'reconciliación nacional' que invoca el otro hijo de siete chacales para exigir a los que piden enterrar dignamente a sus muertos que se olviden, que hay que mirar adelante y no al pasado (rayos, cómo me recuerda esto a lo que respondían todos los del PP cuando les preguntaban por Irak). Mientras, la iglesia prepara otra macrobeatificación, porque de sus muertos no se olvidan... bueno, no se olvidan de algunos, porque de los sacerdotes vascos fusilados por el franquismo no se dice nada, ni de las monjas muertas en su convento durante el bombardeo nazi de Durango, ni del cardenal Barraquer condenado al exilio por no firmar la pastoral conjunta promovida por el atocinado Gomà en la que se proclamaba la revuelta fascista como una cruzada

El cardenal Gom� junto a Franco en 1939

Imagen de El País

Esos no son sus muertos, como tampoco lo son para Lacalle sus incómodos jeusitas. Operación Nacht und Nebel la que quieren ambos con los muertos de los demás: primero eliminarlos físicamente y, después, borrar cualquier rastro de su existencia. Olvidarlos. ¿Cómo se puede tener la poca vergüenza de pedir el olvido de las víctimas de un levantamiento apoyado por casi toda la jerarquía cuando al mismo tiempo se está preparando otra macrobeatificación donde cabrá todo? Porque desde que el polaco de infausto recuerdo eliminara la figura del 'abogado del diablo' en los procesos de canonización, ya cuela todo, desde obispos implicados con la Falange y sus pistoleros, como Cruz Laplana a un torturador como Gabino Olaso Zabala . Aquí, lo único que importan son los números, cuantos más, mejor, para marear y ocultar con cifras la vergüenza de la colaboración de muchos miembros de la Iglesia con todos los crímenes del nazismo, el franquismo, el fascismo, el pinochetismo, en Argentina, en centroamérica... La desvergüenza de pedir el olvido los que nunca han pedido perdón, por más que haya voces dentro de la Iglesia que así lo pidan, como el monje Hilari Raguer. Pero aquí, lo que se lleva, es la línea dura de los Roucos, Caminos, Sanz Montes... Realmente, ¿queremos compartir camino con esa gentuza?

¿Cuándo se va a denunciar el concordato?