Este viernes soslayaré la primera acometida de mis dragones recién desembarcados con la cena de los espectros, los compañeros y excompañeros de trabajo de la oficina técnica, con Lucía, la mujer de mi jefe, y Lara, la pareja de Javier. Empezó de una manera casual, simplemente nos encotramos a gusto entre nosotros.
Nuestras oficinas presentan una clara separación del trabajo por sexos: en la planta baja, en Recepción, Administración y Ventas, sólo hay chicas, mientras que en la primera planta, la Oficina Técnica, sólo somos chicos. Además, las chicas de la planta baja, son todas del entorno de esta pequeña ciudad a la que llamaremos Vetera -cerca de Barcelona en lo geográfico y de Sicilia años 20 en la idiosincrasia-, mientras que la primera planta somos todos de fuera. Puede parecer una información baladí, pero no lo es en absoluto, porque hay un muro infranqueable entre nosotros que, al final, se ha traducido en cierta tensión, cuando no abierta hostilidad, entre arriba y abajo.
¿Por qué 'cena de los espectros'? Somos de fuera. En una ciudad provinciana, endogámica y tan cerrada en sí misma que no alcanza a ver más allá de la sombra de su boina, es motivo único y suficiente para que nuestra opinión carezca de valor, pues no somos de los de toda la vida. Porque en Vetera sólo existen dos tipos de personas: 'los de toda la vida' y los 'forasteros', como en el Far West. No nos echan a tiros, aunque a algún aborigen ya le gustaría, para volver a esa añorada Vetera 'en la que nos conocíamos todos'. Aquí, las decisiones se toman 'porque siempre se ha hecho así' o por el principio de autoridad, sin atender a silogismos ni razonamientos ni zarandajas urbanitas. Esto y la cerrazón de sus habitantes, a los que no les vendría mal tampoco una invasión de dragones, hizo que Ernest, mi compañero de fatigas, empezase a llamarlos 'los hobbits', y tanto énfasis puso en la denominación que temí que andando en escarceos con alguna aborigen le hubiese descubierto pies lanudos. Tan afortunado nombre en un grupo de freakys de El Señor de los Anillos no podía sino despertar analogías y correlatividades continuas, así que esta comarca es La Comarca (chiste muy sutil, en el que sólo los iniciados captamos el matiz que introduce una mayúscula bien pronuciada), los diferentes pueblos han trasmutado su anodino nombre en nuestro imaginario por el mucho más adecuado Hobbiton, Delagua, los Gamos... Y las viejas familias tradicionales -hasta el punto de tener calles dedicadas, 'Calle de S***, familia de propietarios"-, las que, secularmente emparentadas entre sí, han hecho y deshecho a su gusto y no acaban de acostumbrarse a que su voluntad sea menos ley que antaño, han perdido en nuestras conversaciones sus catalanes apellidos a cambio de los sonoros Bolsón, Ciñatiesa, Corneta o Sotomonte...
Nuestras hobbits en la oficina nos ignoran de manera flagrante; Mr Potato aún no ha respondido en tres años al 'Buenos días' de cada mañana o, al menos, no ha respondido con sonidos, quizá el parpadeo sea un código que desconozco, y uno significa 'Buenos días' y con el segundo hace mención al clima o tal vez se interese por nuestra salud... ¿Quién sabe? El debate sigue abierto. Y Virginia sólo nos ve para ladrarnos '¡La puerta!', acurrucada a sus veintitantos con el jersey de cuello vuelto que no se saca ni en agosto; y del resto, mejor no hablamos sin asesoramiento legal. Con nuestra natural bonhomía, no queremos suponer malquerencia en las hobbits, sino que dedujimos pronto que no nos pueden ver (según Ernest, no nos pueden ni ver): debemos ser fantasmas, y de ahí que nuestras cenas se llamen 'las cenas de los espectros'.


Me encantan estos posts que simplemente narran lo que te acontece de una manera tan original y aguda. Y tras toda la fantasía e ingenio con la que recreas tus textos encuentras situaciones tan cotidianas que incluso pertenecen al contexto inmediato de todos los que te leemos.
besotes, Theo!
Ahajaja
Que bien te lo apsas en tu trabajo no?
En mi empresa quedamos tan pocos i la cosa sta tan xunga q a dureas penas podria compararlo con un monòlogo dramàtico, en plan "Cinco horas con Mario"
Así que os lo pasais bien en el trabajo, me alegro. Buena narración sólo os falta un Gollum.
Un saludo.
Disfrutar con la cena y por favor, cuéntanos los pormenores de la misma.
Aunque sea la cena de viernes de unos amigos, contada por ti parecerá el guión de una película de Claude Chabrol.
Mesura y un abrazo.
¿Seguro que el muro infranqueable lo han puesto los hobbits? mira que ya sabemos de que pie cojea el hipermasculino (conste que no digo machista. Eh?) y hasta fechas recientísimas elitista mundo de la Architettura. Jajajaja.
Mientras escucho a Diana Krall, "Just The Way You Are", y saboreo un té que ya se va quedando demasiado frio, se te saluda con cariño.
Me ha gustado eso que dice Jotatrujillo, "mesura", palabra maravillosa.
Que bueno, me ha recordado un poc a mi oficina, aqui por suerte la difernecia de sexos no existe, pero si qeu parece qeu sean sectas, los de naves, los de administración, los de vivienda y los de la oficina técnica... Y yo, en el medio, jajajajja. Aqui también habia una recepcionista que nunca daba los buenos dias, con el ERE se fue a la calle, ahora las chicas qeu setan, aunque agobiadas, ya que aparte de su trabajo (una de ellas secretaria de dirección) le han asignado la recepción y otras cosas, siempre te dan los buenos dias.
Yo me siento rara, porque aqui, la mayoría de gente no sabe ni lo que hago, ni si soy adminsitrativa, ni si soy secretaria o aparejadora, o arquitecto...jajajjajaj. Pero yo me divierto con eso!!
Ya se han acostumbrado a verme aqui, en la jaula (en mi despacho sola), sin nadie mas y como un bicho raro, jajajaj.
Por eso, ni a cenas, ni a comidas suelo estar invitada... O si lo hacen es por cortesia...
Ya te contaré amigo mio algun dia con una cervecita o un buen vinito tinto que ahora ya apetece!
Las famosas cenas de hermandad de los compañeros de trabajo y, sin embargo, enemigos.....Yo siempre pongo una excusa para no ir....
Si, además, hay esa tirantez entre los aborígenes y los de fuera....ni de coña, jaja¡¡.....
Por desgracia, hay muchas "Veteras" y mucho aborígen carpetovetónico...
Un abrazo, amigo y, si tienes que ir a la cena, que te sea leve y digestiva...Dáles unas lecciones de buen yantar y buen beber, que tú sabes y, quizás con eso, se llegue a fumar la pipa de la paz...
Me has recordado esa estupenda serie de TV británica "Arriba y Abajo" ¿recuerdas?. Los aborígenes son unos celosos de su intimidad y toda incursión civilizada y/o avanzada la consideran una amenaza para su modo de vida y buenas costumbres.
Qué reuniones tan absurdas con gente a la que saludas por educación y despides sin demasiado interés porque no compartes con ellos más allá que la climatología a diario. Huyo cada vez más de situaciones incómodas, molestas o comprometidas ¡vivimos tres días!.
Espero que lo cuentes
Hahahaha.
Lo raro es que consigais reuniros todos los espectros para cenar. ¿Quién organiza el evento? ¿La dirección? Probablemente el director tenga la idea de que su empresa es una balsa de aceite en la que todos se sienten a gusto con todos, esa especie de fraternidad intraempresarial que hace que todo funcione a pedir de boca, que la gente esté motivada y sienta los colores.
Y, por cierto, ¿quién oficia de maestro de ceremonias en esas cenas? ¿El padre de Hamlet?
jaja, parece que es época de cenas, aunque se empeñen en decir que la crisis las eliminará, sólo la scambia de categoría.
Me parege estupendo que eludáis los malos modos y lo incómodo con bromas entre vosotros, pues esa es la mejor y quizá la única forma de pasárselo bien en cualquier trabajo.
Un beso, espectro
Qué cerrados, ¿no? Entonces qué dirán de que Europa sea Europa... No hay palabra que odie más que esa de "forastero", que parece que te van a retar a un duelo.
Eso de compartir oficina con más gente es lo que tiene, que siempre surgen roces y demás tonterías. Aunque eso de la friolera tan friolera es hasta sorprendente... jajaja.
En fin, disfrutad de vuestras cenas de los espectros y no os preocupéis de más. Al menos, no estás solo :)
Besos.
theo, te voy a contar una tontería. Anoche soñé contigo. Llamabas a mi casa, yo descolgaba y me contabas tropecientas cosas sin dejarme hablar. Yo escuchaba, muy atenta. No fue un sueño trascendental, pero me gusta compartirlos con los protagonistas. Imagino que éste se deriva de lo mucho que me gusta leerte.
Pues eso, buen lunes :)
MAGGOTS,
Muchas gracias por el gentil comentario... No deja de sorprenderme que la cotidianeidad de una vida anodina pueda interesar a tanta gente!
¿Un café?
Besos!
ARQUEÒLEG,
En mi empresa, hemos pasado en 11 meses de 25 a 10 personas... y no es descartable que en febrero pasemos a cero. PEro eso no me impedirá ir a cenar con quienes me llevo bien, jejeje, aunque ya no sigan trabajando con nosotros.
¿Un café?
Saludos!
FANTASMITA,
Jejeje, sí lo pasamos bien. Lo pasamos bien entre nosotros los de la Oficina Técnica y lo pasamos bien pasando de las de administración... Y el Gollum no tardaremos en encontrarlo!
¿Un café?
Besos!
JOTA,
Jajajaja! Muchas gracias por la alta consideración! No, fue una cena tranquila, de tapas y vinos, bromeando por no sufrir y riendo por no llorar, o riendo por reír, que también es bueno!
¿Un té?
Saludos!
ALMAGRA,
Te aseguro que lo pusieron las hobbits! No es una cuestión de masculinidad (aunque quizá haya algo de ello), si no de hostilidad hacia lo foráneo. Además, nosotros somos muy simples: si tengo un problema con alguien, lo hablo con ese alguien e intento resolverlo; lo que no voy a hacer es como mis compañeras, hablarlo con cualquiera menos con quien deben hacerlo; con ese, toman el café alegremente...
¡Que disfrutes de Diana Krall! Yo hoy prefiero a Juan del Enzina...
Besos!
MAPI,
Jejeej, la diferencia por sexos es casual, pero creo que la diferencia de origen es esencial: los que son de La Comarca desconfian de los de fuera, como si viniésemos a cazar en su coto privado o algo así...
Y bueno, tal y como andan las cosas en nuestro mundo, Mapi, en dos meses quizá esté descolgando el teléfono!
¿Un té?
Besos!
MAMPORRERO,
Jejeje, en este caso no. Es una cena de compañeros de trabjo que nos llevamos bien, sólo la oficina técnica... con el resto, ya tenemos las cenas 'oficiales'.
La cena estuvo bien: tapas, vinos, copas y risas... y, sobre todo, no hablar del trabajo!
¿Un té?
Saludos!
ISABEL,
Efectivamente, algo de 'Arriba y abajo' hay en todo ello. Por suerte, era una cena informal, de los que nos llevamos bien y nos apetece de vez en cuando cenar juntos para reír o contar penas... La cena oficial será en tres semanas y, por desgracias (juaz) no podré asistir...
¿Un té?
Besos!
FERRAN,
Los espectros que nos reunimos a cenar somos aquellos a los que los hobbitis no nos pueden ver... lo organizamos entre nosotros y nos reunimos siete; la cena oficial la organiza la dirección y siempre acabamos los espectros por libre, jejeje...
Me apunto la sugerencia de que el padre de Hamlet sea el maestro de ceremonia!
¿Un café?
Saludos!
ENCONTRADA,
Sí, lo de las cenas de Navidad seguirá habiendo este año... aunque, como bien señalas, tal vez bajando todos un peldaño, que eso de en agosto encargar mesa en Arzak para toda la empresa, como hacían muchos, era un despropósito...
Sí, la risa suele curarlo casi todo...
¿Un café, duendecilla?
Besos!
ALEJANDRITA,
Son así... Un amigo diferencia los 'veterenses' (habitantes de Vetera) de los veteristas (habitantes integristas de Vetera) y el matiz es muy adecuado. Europa les parece bien, mientras que no se acerquen a su coto de poder... pero ya se les acabará...
Muchas gracias por los buenos deseos! Y sí, es cierto, al menos, no estoy solo!
¿Un café?
Besos!
ENCONTRADA,
¡Rayos! ¡Debe ser la primera vez que alguien sueña conmigo sin ser una pesadilla! Bueno, si no te hablé del Imperio Austro-húngaro, ya está bien, jejeje
Muchas gracias y besos, guapísima!