Nota muy breve. El Halifax Bank of Scotland acaba de declararse en bancarrota. La prensa española todavía no se ha hecho eco de esto, pero la noticia es fiable: mi hermano tiene sus ahorros allí y acaba de confirmármelo con un ánimo bastante bajo.

Según la legislación británica, el Estado reembolsará completamente el dinero a los poseedores de cuentas inferiores a 35000 libras. Pero no dice cuándo. Esperemos que con la misma celeridad con que inyectó 50.000 millones de libras (62.500 millones de euros) para rescatar al sistema financiero en abril.

El Halifax es el principal banco inmobiliario británico, y uno de los más veteranos. Pero también sucumbió a la tentación de hacerse rico concediendo créditos ninja, a los no solventes, sin otra intención que robarles el último céntimo a los más pobres en forma de hipotecas y demás. Los contribuyentes ingleses, como los americanos, rescatan a los bancos que les han esquilmado; los responsables del desastre se van a sus casas con sus abultadas nóminas, sin que nadie pida prisión para ellos... Como con los etarras y otros terroristas, quiero nombre, apellidos y foto de cada uno de los responsables: de los que decidieron dar hipotecas a todo quisque, de los que inventaron, aprobaron y vendieron estos fondos de inversión que ni Dios entendía, de los que fijaban unos objetivos a sus empleados obligaban a darle una tarjeta de crédito a mi gato Kuragin... quiero los nombres, apellidos y fotos y, como mínimo, que los cuelguen de los pulgares en la Plaça de Sant Jaume... Al lado, por cierto, de los periodistas que auguraron un descenso del 40% en el precio de la vivienda; el descenso no se ha producido, pero sí el de ventas.

Tal y como va el ritmo de nacionalizaciones, aunque se use el eufemismo 'rescate', parece que el próximo estado en declararse comunista serán los Estados Unidos de los neocon y ultraliberales.