Obispos mentirosos y cobardes
La Coctelera consipira con la derecha. Cuando más preñada está la actualidad de munición para reírnos del fascio nacionalcatólico, peor funciona este asunto. Y, así, no he podido comentar en su momento todo ese cúmulo de sinsentidos con que nos han ido bombardeando estas dos últimas semanas. 'Febrerillo loco' es como en mi montaraz tierra llaman a este mes de inestable climatología, pero parece que su locura es contagiosa...
El día 30 de enero, la Comisión Permanente de nuestros epíscopos se reunió y alumbró una Nota ante las elecciones generales de 2008 para "orientar el discernimiento moral" antes de "apoyar con su voto una u otra propuesta". En el punto octavo de estas pautas para "valorar las distintas ofertas políticas" se marcan un extraño
8. El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo (n. 65). Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político (n. 68).
No deja de sorprender la íntima relación de este punto con el lenguaje que el PP ha mantenido sobre la naturaleza de las conversaciones del Gobierno con ETA: "conversaciones políticas", "entrega de Navarra". Podemos acusar de muchas cosas a nuestro episcopado, menos de improvisación. No dan puntada sin hilo. No es ni casual ni accidental la coincidencia de los términos, sino meditada y buscada. El texto fue aprobado con el voto positivo de 17 miembros, una abstención y un voto en contra, atribuido por varios blogs católicos integristas al obispo de la Seu d'Urgell, monseñor Vives.
Las cocomitancias del texto episcopal con el discurso más intransigente del PP son obvias hasta para Pepe Blanco, así que nuestros purpurados muy sutiles no han sido. Y es que llevan ya varios meses más cómodos con trabuco de cura faccioso que con distingos teológicos. Y la clase política ha reaccionado en contra. TODOS los partidos democráticos, desde los democristianos PNV y Unió Demócratica de Catalunya, hasta IU, han rechazado el texto, excepto el PP. Aunque no debería sorprendernos, porque hace cuatro años que la nave del principal partido de la OPUSición sigue directrices que no se sabe si parten de Génova o de Roma...
Y ante el rechazo, es cuando nuestros obispos han hecho alarde de su habitual puño de hierro y mandíbula de cristal. Muy cobarditos, se han hecho los indignados, afirmando que 'no es cierto que ellos pidan el voto para el PP'. Claro que no. Las coincidencias de su Nota con el machacón discurso genovés han sido fruto de la casualidad y de una torticera interpretación por parte de esos malvados rojos y masones quemaiglesias.

(Perdón, me he equivocado de foto, la que quería poner es ésta:

No todos en la iglesia están de acuerdo con la supuesta asepsia con que, como rueda de molino, quiere hacernos comulgar el flamante obispo auxiliar de Madrid y portavoz de la CEE, monseñor Camino. El domingo 30, el abad de Montserrat, Josep Maria Soler, en su homilía, replicaba a la nota diciendo
El camino de la vida, lo hacemos junto con mucha otra gente, y son numerosos el que no comparten nuestra fe. En la escuela de la Iglesia, iluminada por el magisterio del concilio Vaticano II, hemos aprendido que los cristianos, respetando las conciencias de las personas y la autonomía de la comunidad política, tenemos que ser, al estilo de Jesús, servidores de la sociedad de la cual formamos parte. Sabemos que ningún proyecto contingente, de carácter sociológico o político, puede pretender tener la exclusividad de representar el Evangelio. En nuestra sociedad plural, los miembros de la Iglesia no podemos pretender tener ningún monopolio; tenemos que proponer de una manera serena, atrayente y esperanzada, sin imposiciones, la luz que nos viene del Evangelio sobre la persona humana y la convivencia en sociedad. Lo tenemos que hacer a través del diálogo y de la misericordia, y no de la confrontación. Este diálogo tiene que partir de la convicción profunda de la propia identidad cristiana y tiene que aceptar respetuosamente los otros que no tienen en la Iglesia su hogar espiritual, con voluntad de convivencia y de construir juntos una sociedad más humana, más justa, más respetuosa de la dignidad y de los derechos de cada persona; eso nos pide trabajar por la paz con todos los medios éticamente legítimos. Estas convicciones nos tienen que guiar en nuestro camino de la ciudad terrenal en la ciudad del cielo."
Desde las posiciones del nacionalcatolicismo más integrista, jaleado por Rouco y Cañizares y los obispos con que van trufando las diócesis, varios blogs han arremetido con furia contra el abad, con muy poquita caridad cristiana, ante el cobarde y vergonzoso silencio de los obispos que tanto lloran sintiéndose perseguidos. El apoyo al abad vino conuna Nota de los provinciales y abades de Cataluña,mucho más clara en su rechazoa la nota episcopal, diciendo, en resumen:
1.Nadie ha de ser obligado en conciencia a comprometerse a través de su voto con ninguna opción política.
2. La iglesia no debe ser puesta, ni directa ni indirectamente, al servicio de ninguna fuerza política.
3. Nunca se ha de desistir de trabajar mediante el diálogo para la resolución de los conflictos.
Si con tanta contundencia han respondido los abades y provinciales a la nota de marras, es que quizá no fue tan malintencionada ni retorcida la lectura que la vinculaba con las tesispeperas... Pese a la cobardía de esos que tiraron la piedra y ahora esconden la mano cuando se les recuerda cómo monseñor Uriarte, entonces obispo de Zamora y ahora de San Sebastián, hizo de mediador entre el gobierno ansar y ETA. Conversaciones que, según las actas aprobadas por ambas partes, fueron políticas.
Porque nuestros obispos (y digo nuestros porque les pagamos el sueldo con nuestros impuestos, gentileza del Concordato y de la generosa ampliación de la financiación con que el malvado Gobierno de rojos y masones y maricones les castiga) están cómodos en la mentira y la desmemoria (ahora entiendo la oposición a la Ley de Memoria Histórica). Mienten cuando afirman sin rubor que 'se malinterpretaron' las declaraciones del obispo de Tenerife en las que justificaba los abusos sexuales a menores
Mienten por omisión cuando no desautorizan al obispo de Orihuela-Alicante, Rafael Palmero, cuando en una entrevista el 27 de enero se despachó con un ""¿Malos tratos? En otros tiempos había más paciencia y espiritú de sacrificio?"
Mienten escandalosamente cuando insisten en la familia cristiana, institución divina, montando saraos y manifas para su defensa,y olvidan que hasta la reforma Gregoriana del siglo XII el matrimonio era un contrato civil en el que la Iglesia apenas intervenía, que era disoluble. Mienten cuando ocultan que existía el matrimonio a la danesa, una unión temporal, habitual en todos los estratos sociales medievales hasta la maldita reforma gregoriana y su empeño por normalizar la guerra y el sexo, los dos ámbitos que aún se le escapaban. Mienten cuando se empeñan en que extender los derechos a quienes no los disfrutaban antes significa reducir derechos. Mienten cuando niegan que el Gobierno tenga autoridad para conceder ese derecho. Porque mienten cuando confunden 'tradición' con 'tradicionalismo'; si la 'tradición' es dinámica y se adapta a las nuevas circunstancias, el 'tradicionalismo' pretende reinstaurar en la actualidad una tradición de un momento temporal concreto, restauración pintoresquista y anacrónica siempre. Mienten cuando hablan de la 'Sagrada Familia', José, María y Jesús, como 'modelo de familia'. Porque María, en rigor, se quedó embarazada antes del matrimonio, y habría sido una madre soltera si José no hubiese aceptado asumir como propio al hijo de otro. Y ese no es precisamente el modelo de familia que desde los púlpitos eclesiales o mediáticos la Iglesia defiende.
Mienten cada vez que hablan.













Este es mi primer blog, así que espero indulgencia y agradeceré cualquier ayuda o consejo. Tengo poco más de 30 años y, como dice Gil de Biedma, "Tu gesto casual y tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de 30 años" Historia, literatura, arte, política... son mis pasiones. Respeto casi todas las opiniones y a todas las personas, y aunque mi prosa sea áspera a veces, es muy difícil enfadarme. Miento, nada me saca más de mis casillas que la estupidez y la mala educación.

rafa-llodra dijo
"mentirosos compulsivos", curioso, tienes razón, recuerdan bastante los genoveses.
Amigo Theo, te mando este link a un artículo del amigo Rodriguez Ibarra en "El País" de esta mañana.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/cambian/tema/elpepiopi/200...
Una forta abraçada.
13 Febrero 2008 | 01:39 PM