De Reencarnatione Animae
Sugieren de La Coctelera como tema de la semana algo así como "Quién nos gustaría ser". En un interesante vuelta de tuerca, Caín
http://www.lacoctelera.com/cain/post/2007/09/13/el-verdadero-tema-la-semana
propone que hablemos de reencarnaciones. Rayos, con esta capacidad para esgrimir como un Scaramouge la quijada de asno contra todo lo políticamente correcto, contra lo que no es ni frío ni caliente, sino simplemente tibio ("y como tibio que eres estoy por vomitarte de mi boca", Apocalipsis, 3, 16), no podía venirle otro nombre tan bien como el del hijo más honrado e interesante de ese matrimonio de conveniencia entre dos pequeños burgueses que jamás habían dado un palo al agua hasta que su padre se hartó de verles haraganear y les echó a buscarse la vida con una hipoteca en forma de manzana.
De un modo u otro, casi todas las religiones contemplan la reencarnación. Unas, como una migración de las almas de un ser a otro, siguiendo unas pautas, unas leyes; otras, sólo asumen la reencarnación cíclica de determinadas divinidades capitales en su panteón: Osiris, por ejemplo. Quizá la transubstanciación cristiana no esté muy lejos del osirismo, porque es dogma de fe católico la presencia real de Cristo durante la Eucaristía, lo que no deja de convertir a los practicantes de ese rito en una especie de teófagos (término que acuñó Ambrose Bierce, El diccionario del diablo).
Esto, que no deja de ser un interesante folklore religioso, ha adoptado el ropaje científico de manos de Brian Weiss. Nietzsche, como epílogo de su El Anticristo, promulgó siete artículos de una "Ley contra el cristianismo", en cuyo artículo segundo se declara
ARTÍCULO SEGUNDO: Toda participación en un servicio divino es un atentado contra la moralidad pública. Se será más duro contra los protestantes que contra los católicos, más duro contra los protestantes liberales que contra los protestantes ortodoxos. Lo que hay de criminal en el ser cristiano crece en la medida en que uno se aproxima a la ciencia. El criminal de los criminales es, por consiguiente, el filósofo.
Dios, ¡qué diría el pobre filólogo que nunca pudo ser filósofo si descubre que un científico anda de gurú por la vida, cambiando la bata blanca y las camisas de cuello duro por vaporosas túnicas y collares de cuentas como un chamán altaico! Por cierto, ¿habéis oído al doctor Weiss? Parece Troy Macloure! Un híbrido entre charlatán dispensador de tónicos curalotodo y vendedor de coches de segunda mano... Pero, vaya si ha vendido bien esa moto que no anda de las regresiones! Porque no creo que no haya nadie que, como mínimo, no haya oído hablar del tema, cuando no practicado. El problema está en que casi todos hemos sido en vidas pasadas Cleopatra, Alejandro, Napoleón, maretrices sagradas en el templo de Ishtar, gladiadores célebres en las arenas del Circo Máximo cuando reinaba el divino Tiberio o esclavos poderosos de algún noble depravado o un templo ignoto... Creo que debería hacernos sospechar cuando nadie ha conducido la carruca por los duros suelos de Normandía, ni se dejó la espalda segando con la hoz los fundi de un patricio con otros cientos esclavos más del rebaño rural; o las manos son callos de hilar en la rueca y haber enterrado a más hijos de los que le han sobrevivido... Todos son vikingos, pero ninguno galeote y, si alguno lo fue, se debió a tan tremebundas causas que serían argumento para una secuela espectacular de Ben-Hur; quien más quien menos, ha sido princesa o dama de compañía de un castillo que jamás recuerda ni incómodo ni maloliente ni frío ni húmedo, solazada por los cantos de trobadores que, oh curioso, sólo a ella miraban platónicamente, sin andar buscando bajo las enaguas y los refajos la recompensa a tanto acorde... y ellos cabalgaron en las huestes de Gengis Khan, asolaron con Atila la llanura Panonia o se enfrentaron acorazados en Hastings, pero ninguno blandió el martillo que forjó los cientos de miles de espadas que han quebrado a lo largo de tantas violentas reencarnaciones... Otros, normalmente el que no llega a fin de mes, fue rico mercader florentino; el más cobarde, un caudillo boyardo, cuando no el mismo Iván el Terrible.
Rayos! con el debido atrezzo (velas, incienso, alcohol) hasta yo he sido un general de la Wehrmacht enfrentado al Führer, suicidado en las llanuras polacas, o el efebo de un duque aquitano o el violín de Paganini, si se tercia... será por alcohol... Pero en realidad, como Jacques Brel, soy tan arrogante que sé que, si me reencarnase, sería en mí mismo!
















Este es mi primer blog, así que espero indulgencia y agradeceré cualquier ayuda o consejo. Tengo poco más de 30 años y, como dice Gil de Biedma, "Tu gesto casual y tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de 30 años" Historia, literatura, arte, política... son mis pasiones. Respeto casi todas las opiniones y a todas las personas, y aunque mi prosa sea áspera a veces, es muy difícil enfadarme. Miento, nada me saca más de mis casillas que la estupidez y la mala educación.

La Fuente del Bosque dijo
ayyyyy..MENUDO TEMA....
yo nunca le hago caso a lo que "Doña Coctelera" propone,je,je..voy por libre....
Será que en alguna de mis reencarnaciones fui un Alma Extravagante y Revolucionaria,Libre y Liberadora....
Boudica??
Juana de arco??
Maria magdalena??(la Auténtica..)
O porque ya me harte de ser el Eco de la Dama de Shalott y Ofelia,que vaya usted a saber si existieron algo mas que en leyendas y poemas...,pero el caso es que las llevo como un estigma de Nostalgia y Romanticismo crónico...
SEAMOS NOSOSTROS MISMOS:DESDE LUEGO LA MAS DIFICIL Y "HONORABLE" RE-ENCARNACION..
Un Gran Abrazoooo,Theo...!!!!!!!!!!!
Buen Vierneeees....
14 Septiembre 2007 | 12:36 PM