Crónica del viaje de los Cuatro de la Fama y una Dama despistada por el agro (I).
(Luces de Bohemia, VALLE-INCLÁN)
"Noches alegres, mañanas tristes", sentenciaba mi abuela... Supongo que porque la meticulosa mujer, seguidora fiel del versículo bíblico "Todo tiene su tiempo bajo el sol" concebía la mañana como el período en que uno abandona la cama para iniciar los quehaceres diarios, y no ocasión propicia para hacer el amor con una dama que el jueves era desconocida; el viernes, divertida y el sábado... una amiga.
"Pero mi suerte, de quien
jamas espero algún bien..." (Cervantes)
dispuso que no bien empezara yo a apartarle el pelo para besarle la nuca cuando sonaron teléfono e interfono... y si más hubiera, más habrían dringado. Ya se cansarán, pensé, iluso de mí, acariciándole un lunar en las cervicales con una suite de Bach defondo, arpegiada de timbres de todo tipo.
-¿No será mejor que veas quién es? Quizá sea importante -me sonrió somnolienta... Creo que batí el recórd de juramentos en arameo en los siete metros escasos que separaban la espalda que quería explorar del interfono que no quería responder...
-¡Theo! Levanta, cojones, que nos vamos de excursión
-¿Carlos? Es domingo y son las nueve de la mañana...
-Un buen día y una buena hora para visitar viñedos. Venga, que Ramiro y Lucas también están aquí...
-Me encantaría, Carlos, pero no estoy solo...
-¿Invasión de dragones?
-No exactamente
-¡No me jodas! ¡Chicos, que Theo ha ligado!
-¿Y aún decís, descreídos, que la Virgen no hace milagros?-apostilló Ramiro, señalando que se celebraba ese domingo, 13 de mayo, una de las múltiples advocaciones marianas, no sé cuál...
-¡Que venga también!-se apuntó Lucas...
-¿Por qué no? Puede ser divertido -sonrió ella, la cabeza apoyada en mi hombro... había oído toda la conversación, no por especial agudeza auditiva, sino porque los alaridos de mis amigos habían hecho participar de mi vida privada a toda la calle.
-Dadnos quince minutos...
-Tómate los que quieras. Te esperamos desayunando unos callos con garbanzos donde Pepe... ¿Te pido algo?
Yo necesito cumplir mis ritos; necesito empezar el día con tranquilidad, preparando té, leyendo el periódico... aunque no tenía resaca, una noche más que menos alcohólica y que había acabado mucho antes de lo deseado no podía rematarse con unos callos sin grave riesgo de continuar el día tan desordenadamente como había empezado...
-Pídeme un café, Carlos. ¿Quieres algo, X?
-Que me pidan unos callos para mí también
-¡Me encanta esta chica! Bajad deprisa, que el Cabernet se calienta!
(continuará)






Este es mi primer blog, así que espero indulgencia y agradeceré cualquier ayuda o consejo. Tengo poco más de 30 años y, como dice Gil de Biedma, "Tu gesto casual y tu desenfado resultan truculentos cuando se tienen más de 30 años" Historia, literatura, arte, política... son mis pasiones. Respeto casi todas las opiniones y a todas las personas, y aunque mi prosa sea áspera a veces, es muy difícil enfadarme. Miento, nada me saca más de mis casillas que la estupidez y la mala educación.

elhackerak47 dijo
A mi lo de los callos con garbanzos me parece normal, inclusive el acertado nombre de X pues sólo había alcanzado las cervicales. Joer con tus amigos y en arameo que me hubiese gustado que se llamase XX la dama. Tecnología, siempre tecnología.
Una pregunta Theo ¿naciste el 29 de febrero? Disculpa la curiosidad pero es que poco más de 30 años y con el careto del fotomatón parece que tienes poco más de 120 años de alguien que nació cualquier otro día del año.
Mis respetos y gracias por tu respuesta a theo.
16 Mayo 2007 | 06:04 PM